SAN JOSÉ, Costa Rica.– La Administración estadounidense de Donald Trump prevé mantener la presión sobre Nicaragua, gobernada por los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo, debido a sus crecientes alianzas con China, Irán y Rusia. Así lo indica un análisis reciente del Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam), divulgado este lunes en Costa Rica.
Según el centro de pensamiento, compuesto por investigadores centroamericanos de diversas disciplinas, «con la Administración Trump en su segundo mandato, las tensiones entre Washington y Managua han escalado, y se podrían incrementar a la luz de los hechos más recientes, sobre todo si se observan los procesos en Venezuela y Cuba».
Los expertos de Cetcam señalan que, desde la segunda mitad de 2025, el Gobierno estadounidense ha sostenido una intensa campaña de mensajes dirigidos a la «dictadura» de Nicaragua. Esta campaña se ha difundido principalmente a través de redes sociales, abordando temas como la situación de los presos políticos, la libertad religiosa, el estado de la democracia y los derechos humanos.
El análisis también destaca la crítica de Washington sobre «la naturaleza autoritaria e ilegalidad del régimen, particularmente la figura de co-presidentes» que ostentan los Ortega-Murillo.
«Con esos antecedentes es posible prever que Washington mantendrá las presiones, incluidas las sanciones, en contra de la dictadura de los Ortega-Murillo», afirman los investigadores.
Un factor crucial que intensifica estas tensiones es la profundización de los vínculos del régimen Ortega-Murillo con potencias rivales de Estados Unidos, como Rusia, China e Irán, ya que estos lazos «trascienden el ámbito meramente político», advierten los expertos.
El estudio de Cetcam recuerda que el mes pasado, el Senado ruso ratificó un acuerdo militar con Nicaragua, firmado en 2025. Este acuerdo busca fortalecer la presencia y coordinación estratégica de fuerzas rusas en Centroamérica, con una vigencia inicial de cinco años y prórroga automática. «Para los ojos atentos de Washington esta ratificación difícilmente será ignorada, mientras que para el régimen Ortega-Murillo llega en mal momento», subraya el centro.
Por otro lado, la presencia de China en Nicaragua es «constante con tendencia a la ampliación», especialmente en el sector minero. El país centroamericano ha cedido más del 8,5 % de su territorio a firmas chinas.
En este contexto, la Ley Nica 2.0, actualmente en proceso en la Cámara de Representantes, podría ser uno de los instrumentos que Washington utilice a corto plazo para ejercer presiones económicas adicionales contra la «dictadura».
La aprobación de esta ley significaría un endurecimiento de la política estadounidense hacia Managua. El Cetcam argumenta que «sus aliados autocráticos harían muy poco o nada para salvarlos de las presiones norteamericanas, tal como ha quedado demostrado en Venezuela y Cuba».
Por lo tanto, el Cetcam no descarta que, una vez que Estados Unidos «resuelva la situación en Venezuela y un inminente avance sobre Cuba, el régimen de Ortega y Murillo pasaría a ocupar el siguiente lugar en sus prioridades regionales».




