Briselas.- La Unión Europea descartó este viernes imponer restricciones de viaje a las personas procedentes de la República Democrática del Congo y de Uganda, pese a la petición trasladada por Estados Unidos. Los ministros de Sanidad de los Veintisiete consideraron que el riesgo de contagio para la población europea continúa siendo “muy bajo”.
Al término del encuentro, el comisario europeo de Sanidad, Olivér Várhelyi, insistió en que no existe por ahora justificación para introducir controles adicionales en los aeropuertos europeos. Según explicó, las autoridades congoleñas y ugandesas ya realizan pruebas a los viajeros antes de embarcar y no permiten volar a quienes den positivo, lo que reduce de forma significativa el riesgo de exportación de casos hacia territorio comunitario.
Durante la reunión, la presidencia rotatoria del Consejo de la UE, que este semestre ejerce Chipre, subrayó que Bruselas respeta la posición de Washington, pero recordó que la Unión cuenta con sus propios mecanismos de decisión en materia sanitaria. El ministro chipriota de Sanidad, Neophytos Charalambides, remarcó además que la Organización Mundial de la Salud no recomienda en estos momentos restricciones de viaje y que los Estados miembros están obligados a actuar conforme a las normas sanitarias internacionales.
Pese a descartar cierres o limitaciones en frontera, los Veintisiete sí coincidieron en la necesidad de reforzar la preparación ante una eventual evolución del brote. En ese marco, trabajan en la actualización de sus planes nacionales de respuesta y en la revisión de los protocolos relacionados con los desplazamientos internacionales, siempre bajo el principio de que cualquier medida debe ser efectiva, proporcionada y basada en la evidencia científica disponible.
La coordinación entre la Comisión Europea, los Estados miembros, la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades se mantiene de forma constante, con reuniones periódicas para evaluar la situación. Además, los ministros de Sanidad volverán a abordar este asunto el próximo 16 de junio en un consejo ya previsto anteriormente.
Por ahora, la principal línea de actuación de la UE pasa por apoyar a los países africanos afectados con el objetivo de frenar el brote en origen, una estrategia que Bruselas considera clave tanto por solidaridad internacional como por protección de la salud pública europea. En este contexto, la Unión ya ha movilizado material de ayuda valorado en 15 millones de euros para reforzar la respuesta inmediata sobre el terreno.




