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Nueva York.— La entrada en vigor de la ley Dignity Not Detention representa un importante avance para los defensores de los derechos de los inmigrantes en Nueva York, al poner fin a los acuerdos formales entre el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y las cárceles estatales y locales.
Sin embargo, la senadora estatal Julia Salazar, principal promotora de la legislación, y diversas organizaciones defensoras de los inmigrantes consideran que todavía queda pendiente un paso fundamental: prohibir cualquier forma de colaboración informal entre las autoridades locales y ICE.
Salazar reiteró su llamado a aprobar durante la próxima sesión legislativa la propuesta New York for All, que busca impedir que las autoridades estatales y municipales cooperen informalmente con las autoridades federales de inmigración.
La senadora señaló que, aunque Dignity Not Detention prohíbe los acuerdos formales con ICE, todavía existen mecanismos que podrían permitir la cooperación entre las fuerzas del orden locales y las autoridades migratorias federales.
“Hay varias cárceles locales en nuestro estado que, vergonzosamente, encarcelan a neoyorquinos para ICE”, afirmó Salazar, quien acusó a esas instituciones de contribuir a la detención de inmigrantes, la separación de familias y los procesos de deportación.
La legisladora sostuvo que la nueva ley marca el fin de la participación formal de Nueva York en la detención de inmigrantes, pero insistió en que New York for All será necesaria para cerrar las vías de colaboración que aún permanecen abiertas.
El comunicado también recoge denuncias de presuntos abusos en centros de detención, entre ellos Orange County Jail, donde defensores de los inmigrantes han documentado acusaciones de negligencia médica, acoso racista, agresiones y represalias contra personas detenidas.
De acuerdo con los defensores, más de una docena de condados de Nueva York habían mantenido acuerdos con ICE. En el caso de Nassau County, se señala que más de 3,400 personas fueron detenidas para ICE.
La aprobación de Dignity Not Detention es presentada por las organizaciones como el resultado de años de presión y movilización de una amplia coalición integrada por grupos de derechos de los inmigrantes, defensores públicos y organizaciones comunitarias.
Los activistas consideran que la nueva legislación constituye un cambio significativo en la política migratoria estatal, pero advierten que la protección no será completa mientras las autoridades locales puedan mantener algún tipo de cooperación informal con ICE.
El debate continuará ahora en Albany, donde los defensores esperan que New York for All sea aprobada para establecer mayores límites a la participación de las autoridades estatales y locales en las operaciones de inmigración federales.




