París.- El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, declaró que la Unión Europea no puede mantener las mismas relaciones con Israel mientras continúen las violaciones del derecho internacional y de los derechos humanos en Oriente Medio.
Durante una entrevista concedida a medios franceses, Albares sostuvo que Europa debe adoptar una posición más firme y aumentar la presión sobre el Gobierno israelí, incluyendo la posibilidad de imponer sanciones a responsables políticos señalados por promover acciones contrarias a los derechos fundamentales.
El jefe de la diplomacia española defendió que cualquier relación entre la UE e Israel debe estar basada en el respeto de los principios democráticos, los derechos humanos y las normas internacionales, elementos que consideró esenciales para mantener la cooperación entre ambas partes.
Asimismo, reiteró la necesidad de revisar los vínculos entre Bruselas e Israel y recordó que España, junto a Irlanda y Eslovenia, ha solicitado la suspensión del acuerdo de asociación vigente entre el bloque europeo y el Estado israelí.
Según Albares, las condiciones contempladas en ese acuerdo, especialmente las relacionadas con el respeto a los derechos humanos, no se estarían cumpliendo en la actualidad, lo que justificaría una revisión profunda de las relaciones bilaterales.
El ministro también subrayó que la seguridad no debe construirse únicamente a través del conflicto y defendió una convivencia pacífica entre Israel y los pueblos de la región. En ese sentido, reiteró el respaldo de España tanto al derecho de Israel a vivir en paz como al de los pueblos palestino y libanés a disfrutar de las mismas garantías.
Además, consideró que la Unión Europea debe responder a las preocupaciones expresadas por una parte importante de la opinión pública europea y estudiar mecanismos que permitan suspender determinados aspectos del acuerdo de asociación, especialmente en el ámbito comercial.
Las declaraciones se producen a pocos días de una conferencia que organizará Francia en París con representantes de la sociedad civil israelí y palestina favorables a la solución de dos Estados. El encuentro servirá como antesala de nuevas discusiones diplomáticas sobre el futuro del conflicto en Oriente Medio y la búsqueda de una salida negociada.




