NUEVA YORK.- El Madison Square Garden amaneció este lunes rodeado por vallas y un amplio despliegue de seguridad en toda la zona, preparándose para el tercer partido de las finales de la NBA que se celebrará durante la noche. Este blindaje coincide con la visita del presidente de EE.UU., Donald Trump.
El Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) informó a través de sus redes sociales sobre medidas de seguridad adicionales en el pabellón y sus alrededores, diseñadas conjuntamente por la policía local y el Servicio Secreto para garantizar que los ciudadanos puedan «disfrutar del encuentro de manera segura».
Debido a este incremento en las medidas de seguridad por la asistencia al partido prevista tanto del presidente Trump como del alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, se ha cancelado la fiesta oficial de visionado al aire libre en pantallas cerca del MSG que estaba programada para este lunes.
Esta restricción se produce después de que el pasado viernes, durante el segundo partido disputado en San Antonio, la celebración de la ‘watch party’ (fiesta de visionado) frente al Madison Square Garden terminara con 17 personas arrestadas y nueve multadas por conducta desordenada, tras registrarse escenas de aficionados subiéndose a farolas y puestos de comida.
Según fuentes sindicales de la policía, dos agentes resultaron heridos durante esos altercados, uno de ellos tras ser golpeado y mordido por un aficionado.
Ante el panorama actual de seguridad, la organización del Madison Square Garden ha advertido a los espectadores que asistan al encuentro entre los New York Knicks y los San Antonio Spurs que deberán llegar con al menos dos horas de antelación y sin bolsas ni mochilas.
A pesar de las restricciones en los alrededores del Madison Square Garden, las autoridades anunciaron a primera hora de este lunes la incorporación de Bryant Park como un punto extra oficial para la ‘watch party’ de esta noche.
Esta nueva ubicación se suma a las celebraciones que ya se mantenían según lo previsto en otros puntos de la ciudad, como la pista Wollman Rink en Central Park o el Brooklyn Bowl.
La comisaria de policía de la ciudad, Jessica S. Tisch, ya ha advertido sobre la enorme carga de trabajo que afronta el cuerpo, no sólo por la histórica racha de los Knicks en la NBA , sino por la inminente llegada del Mundial de Fútbol de la FIFA.
Los partidos del torneo global, que arrancarán el próximo 13 de junio en el vecino estado de Nueva Jersey, convertirán a Nueva York en la base de operaciones de miles de aficionados internacionales. La sede de Nueva York/Nueva Jersey albergará en el estadio MetLife ocho partidos del Mundial: Brasil-Marruecos el 13 de junio, Francia-Senegal el 16, Noruega-Senegal el día 22, Ecuador-Alemania el 25, Panamá-Inglaterra el 27, así como un partido de la fase de dieciseisavos de final, uno de octavos y la final.


