MADRID.- El papa León XIV pronunció este lunes un discurso significativo en el estadio Santiago Bernabéu, sede del Real Madrid, ante 70,000 fieles de las diócesis de la región. En su mensaje, enfatizó que el amor es el lenguaje universal que hace sentir a todos como en casa.
El pontífice destacó que los fieles son la Iglesia diocesana en medio de un pueblo que ama la música, la danza y el estar juntos, pero también conoce los conflictos, la resignación y, a veces, la desesperación. Aseguró que el Evangelio puede abrir camino a la esperanza en estas situaciones.
“Hoy reconstruir significa reconocer que, en la pluralidad de voces y visiones (…) existe, sin embargo, una posibilidad luminosa: la de edificar juntos, transformando la diversidad en un recurso y haciendo de la escucha y del diálogo el terreno común en el cual hacer crecer la justicia y la fraternidad”, explicó.
El papa subrayó que cada vez es más importante “la misión cristiana en el seno de las grandes realidades urbanas, donde una cultura inédita late y se elabora”. Enfatizó que en las grandes ciudades a veces nos parece que ya no tenemos los mapas para movernos con seguridad.
“Entonces hay que volver a aprender el arte espiritual de ser cordiales, sin el cual incluso el anuncio del Evangelio corre el riesgo de convertirse en una repetición impersonal y, al perder eficacia, deja espacio a la frustración y la desconfianza”, subrayó.
León XIV invitó a los fieles a “ofrecer el testimonio evangélico que desata las mejores fuerzas de una humanidad bombardeada de imágenes y palabras, pero hambrienta de justicia y sedienta de verdad”. Además, animó a los representantes de la Iglesia de Madrid a detenerse “para interpretar la vida de los barrios, los cambios culturales, las tensiones sociales”.
El papa escuchó el testimonio de una mujer peruana y constató que muchos, como ella y su familia, al comienzo sienten temor a acercarse, pues han oído hablar de prejuicios y decepciones. “La bondad, aunque sea de unos pocos, puede vencer el miedo de muchos”, instó.
“Sed, para todos, como una Biblia abierta: que en vuestros rostros y en vuestra vida se pueda encontrar la Palabra de Dios”, agregó. Y ya que la celebración era en un estadio de fútbol, el papa dijo: “La Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre”.


