Barcelona, España.- El papa León XIV sostuvo un encuentro privado con el cantante puertorriqueño Bad Bunny, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, y varios miembros de su familia al finalizar el acto celebrado este lunes en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid, según informó el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni.
De acuerdo con Bruni, la reunión se desarrolló de manera discreta y, hasta el momento, no se han difundido fotografías ni videos del encuentro entre el pontífice y el artista.
El encuentro se produjo al término de una actividad que congregó a unas 80,000 personas de la comunidad diocesana de Madrid en el emblemático estadio madrileño. Bad Bunny asistió acompañado de familiares y de un grupo cercano de invitados.
Días antes, durante el vuelo desde Roma hacia Madrid, León XIV había comentado que desconocía si tendría la oportunidad de conocer al cantante debido a la intensa agenda que ambos mantenían durante esos días.
El pontífice hizo referencia a la coincidencia entre la vigilia celebrada en la plaza de Lima y uno de los diez conciertos que Bad Bunny ofreció en el estadio Metropolitano. Ambos eventos, separados por poco más de una decena de kilómetros, congregaron a decenas de miles de personas en la capital española.
Durante ese mismo vuelo, un periodista preguntó al papa qué elegirían los jóvenes entre asistir a un concierto de Bad Bunny o acudir a un encuentro con él. “Creo que muchos irían a ver a Bad Bunny, pero también creo que habrá algunos que hayan venido a ver al papa. Y eso dice mucho”, respondió León XIV.
Aunque Bad Bunny no se considera un practicante activo de la fe católica, ha manifestado en diversas entrevistas que proviene de una familia profundamente católica, un aspecto que forma parte de su formación personal.
La posibilidad de una reunión entre ambos ya había sido insinuada por el cardenal y arzobispo de Madrid, José Cobo, quien días antes señaló que “las sorpresas son sorpresas” y destacó la importancia de tender puentes entre personas de distintos ámbitos de la sociedad.
El encuentro entre el papa León XIV y Bad Bunny ha generado interés internacional por representar un acercamiento simbólico entre el mundo religioso y una de las figuras más influyentes de la música urbana contemporánea. Aunque se trató de una reunión privada, el gesto ha despertado numerosas reacciones en medios y redes sociales.




