Moscú.- El Kremlin expresó este lunes sus dudas sobre una posible mejora en las relaciones entre Rusia y el Reino Unido tras la dimisión del primer ministro británico, Keir Starmer, anunciada horas antes.
El portavoz de la Presidencia rusa, Dmitri Peskov, afirmó que Starmer siempre defendió mantener las relaciones entre ambos países en un nivel mínimo, por lo que no espera cambios significativos con su salida del poder. “Siempre ha sido partidario de mantener esas relaciones a cero, como ahora”, declaró Peskov durante su habitual rueda de prensa telefónica diaria, al referirse a la política exterior del líder laborista.
El funcionario ruso sostuvo además que el Gobierno de Moscú no puede destacar ningún aspecto positivo del mandato de Starmer en lo que respecta a los vínculos bilaterales. Peskov recordó que el ahora ex primer ministro británico participó recientemente, junto con líderes de Francia, Alemania y Ucrania, en un llamado a favor de un alto el fuego inmediato y de la apertura de negociaciones directas entre Rusia y Kiev.
“Hay muchas dudas sobre si las cosas mejorarán tras su marcha. Es improbable que alguien en la escena política británica tenga una postura diferente sobre nuestras relaciones bilaterales que la de Keir Starmer”, insistió el portavoz del Kremlin.
Starmer anunció este lunes su renuncia como líder del Partido Laborista y como primer ministro del Reino Unido, tras admitir que había perdido la confianza necesaria dentro de su grupo parlamentario para continuar al frente del Gobierno. Durante una declaración ofrecida frente a la residencia oficial de Downing Street, el dirigente informó que ya había comunicado su decisión al rey Carlos III y aseguró que trabajará para garantizar una transición ordenada en el Ejecutivo británico.
La salida de Starmer abre un nuevo escenario político en Londres, aunque desde Moscú consideran que la postura británica hacia Rusia difícilmente experimentará modificaciones sustanciales en el corto plazo. En los últimos años, el Reino Unido se ha consolidado como uno de los principales aliados de Ucrania frente a la ofensiva rusa.
El Gobierno británico tiene previsto suministrar próximamente a Kiev unos 150.000 drones y 350 misiles, reforzando así su respaldo militar al país europeo en medio del conflicto que continúa afectando la seguridad regional.



