Santo Domingo.- En la República Dominicana, los recientes casos de feminicidio han vuelto a encender las alarmas sobre la persistencia de la violencia de género y las limitaciones del sistema institucional para prevenir desenlaces fatales. Las víctimas, identificadas como Nancy Sánchez Gálvez de Vallejo y Esmeralda Montero, representan un patrón que se repite con dolorosa frecuencia: mujeres que, pese a haber estado en contacto con instituciones del Estado o haber buscado asistencia médica, terminaron siendo víctimas de violencia letal.
De acuerdo con los reportes disponibles, ambos casos tienen en común situaciones previas de vulnerabilidad y contacto con servicios públicos. En uno de los hechos, la víctima habría salido de una fiscalía tras interponer una denuncia contra su agresor en busca de protección. En el otro, la joven salía de un centro de salud, el Hospital Darío Contreras, luego de recibir atención médica.




