Shanghái, China.- El gigante tecnológico chino Alibaba ha presentado una demanda contra el Departamento de Defensa de Estados Unidos, acusándolo de actuar de manera arbitraria e inconstitucional tras incluirlo en una lista de empresas presuntamente vinculadas al Ejército chino.
La acción judicial fue interpuesta ante un tribunal federal de San José, California. En el documento presentado por Alibaba, la compañía sostiene que la decisión del Pentágono carece de fundamentos legales sólidos y fue adoptada sin respetar el debido proceso.
Según el documento legal, la inclusión en el listado fue una medida “caprichosa” que excedió la autoridad legal del Departamento de Defensa y se produjo sin ofrecer explicaciones sustanciales ni garantías procesales adecuadas. Alibaba aseguró que desde enero había iniciado conversaciones con las autoridades estadounidenses al enterarse de que Washington evaluaba agregarla a la lista de compañías consideradas colaboradoras del Ejército Popular de Liberación (EPL).
No obstante, la tecnológica afirma que sus argumentos fueron ignorados y que el Pentágono desestimó las evidencias presentadas para demostrar que sus operaciones comerciales no mantienen vínculos con actividades militares ni están controladas por el Gobierno chino o las fuerzas armadas del país asiático.
Alibaba también sostiene que la medida afecta su derecho a la libre expresión y limita su capacidad de representación institucional, ya que varios grupos de cabildeo habrían decidido suspender sus servicios por temor a posibles sanciones o repercusiones regulatorias.
La demanda de Alibaba se produce en medio del creciente enfrentamiento entre Estados Unidos y China por el control tecnológico y la seguridad nacional. El pasado 9 de junio, Washington amplió su lista de “empresas militares chinas” incorporando a importantes compañías como Baidu, BYD, Unitree, RoboSense, CXMT e YMTC. En el caso de Alibaba y Baidu, las autoridades estadounidenses alegan supuestos vínculos con organismos estatales chinos, acusaciones que ambas empresas rechazan.
Durante 2025, el Gobierno estadounidense también añadió al listado a Tencent, propietaria de la red social WeChat, y al fabricante de baterías CATL, reforzando las restricciones sobre algunas de las principales firmas tecnológicas del gigante asiático.
La inclusión en esta lista no implica sanciones directas, pero sí prohíbe al Departamento de Defensa contratar con las empresas señaladas y prevé ampliar las restricciones a adquisiciones indirectas a partir de 2027. En respuesta, el Gobierno chino acusó a Washington de utilizar la seguridad nacional como pretexto para perjudicar a empresas del país asiático y denunció la creación de listas discriminatorias que afectan la competencia internacional.
Como parte de la creciente tensión bilateral, Pekín anunció recientemente restricciones contra decenas de empresas estadounidenses vinculadas a sectores estratégicos, incluyendo defensa y tecnologías críticas. Entre las compañías afectadas figuran Lockheed Martin y Boeing Defense, en una nueva escalada dentro de la guerra tecnológica y comercial entre las dos mayores economías del mundo.




