Washington.- Antes del receso estival, el Tribunal Supremo de Estados Unidos tiene previsto emitir una decena de fallos que tendrán un impacto significativo en las políticas clave para el presidente Donald Trump. Entre los casos más relevantes se encuentra la orden ejecutiva que busca limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento a hijos de personas indocumentadas o con visados temporales, lo cual ha generado controversia entre expertos legales y activistas.
El alto tribunal ya mostró escéptico ante los argumentos del Gobierno, que reinterpreta el derecho a la ciudadanía para todos los nacidos en el país, consagrado en la Enmienda 14 de la Constitución. Los expertos advierten que una victoria para Trump sentaría un precedente peligroso para la protección de derechos constitucionales y afectaría a unos 255.000 niños al año, según un estudio del Migration Policy Institute.
El caso tiene extrema relevancia para Trump, que en abril pasado hizo historia al convertirse en el primer presidente en ejercicio en presenciar argumentos orales en la sala del tribunal y a menudo publica mensajes sobre el tema en su red Truth Social. El alto tribunal comienza sus recesos estivales entre los últimos días de junio y los primeros de julio una vez que ha difundido las opiniones que tiene previstas para este período.
El Tribunal Supremo, que no suele anunciar de antemano qué opiniones dará a conocer en cada día, también prevé decidir próximamente si el Gobierno de Trump tiene el poder de revocar el Estatus de Protección Temporal (TPS) que protege de la deportación a cerca de 350.000 haitianos y 6.100 sirios. Esta es la primera vez que el alto tribunal sopesa una demanda relacionada con este amparo, que protege y otorga permisos de trabajo a extranjeros que no pueden regresar a sus países de manera segura.
El Supremo, de mayoría conservadora, también fallará sobre los intentos de Trump por expandir su poder ejecutivo. En concreto, un caso relacionado con su potestad para despedir a una gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook, en el que está en juego la independencia del banco central. Trump ejerció presión sobre el ahora expresidente de la Fed, Jerome Powell, por un agresivo recorte de los tipos de interés y llegó a amenazar con despedirlo, a pesar de que un mandatario no tiene la autoridad para decidir sobre los cambios de personal en la entidad emisora sin un motivo justificado.
En otro caso relacionado con poderes presidenciales, el Supremo deberá decidir sobre la legalidad de la destitución de la comisionada de la Comisión Federal de Comercio (FTC), Rebecca Slaughter, a quien el republicano sacó de su puesto por considerar que no se alineaba con las prioridades de su Gobierno.
Antes del inicio del receso veraniego, los magistrados se pronunciarán sobre la constitucionalidad de las leyes estatales que prohíben a las niñas y mujeres transgénero participar en deportes escolares femeninos, uno de los temas de campaña del republicano. Además, otro litigio relativo al voto por correo será resuelto.
En febrero pasado, el Supremo le sirvió una inusual derrota a Trump al invalidar gran parte de su esquema arancelario, lo que obliga al Gobierno a iniciar un proceso de reembolso multimillonario y buscar alternativas para imponer gravámenes que en algunos casos no llegan a los niveles de las tasas «recíprocas» originales.




