Los Ángeles.- Una jueza federal ha dictaminado una prohibición permanente a un mandato del Gobierno del presidente Donald Trump que exigía mostrar un pasaporte o documento similar para acreditar la ciudadanía estadounidense cuando los electores se registraban para votar mediante el formulario federal.
La jueza Denise Casper, del Tribunal del Distrito de Boston, emitió este fallo después de haber bloqueado temporalmente la iniciativa en el año pasado. En su decisión, Casper sostuvo que la ley estadounidense otorga a los estados el derecho de regular las elecciones y que la Constitución «no otorga al presidente poderes específicos sobre las elecciones».
Trump había instruido a la Comisión de Asistencia Electoral para exigir en su formulario de registro de votantes una prueba documental de ciudadanía, lo cual, según los demandantes, privaría a millones de ciudadanos, especialmente a aquellos de bajos recursos y minorías, del derecho al voto. Entre las medidas propuestas por el mandatario se encontraba la prohibición del recuento de votos por correo que llegaran después del día de las elecciones, una medida que afectaba en especial a estados como California.
Aquellos estados que no cumplieran con estas exigencias estaban expuestos a sanciones y retención de fondos federales, según la orden de Trump. El mandatario ha alentado sin pruebas la retórica del fraude electoral, achacando que los indocumentados votan.
La fiscal general de Nueva York, Letitia James, quien representa a uno de los 19 estados demandantes, aplaudió la decisión de Casper: «Generaciones de estadounidenses lucharon incansablemente por el derecho al voto, y honramos su legado protegiendo ese derecho frente a cualquiera que intente socavarlo».
Este no es el único litigio que enfrenta Trump en contra de la orden ejecutiva sobre elecciones que firmó en marzo pasado. El presidente ha insistido en lograr la reforma a través del proyecto de ley SAVE America, que endurecería los requisitos para registrarse y votar en elecciones federales. La ley ha sido aprobada por la Cámara de Representantes pero se encuentra estancada en el Senado.
Este miércoles, el mandatario condicionó la firma de una amplia ley de vivienda prevista para hoy a la aprobación del controvertido proyecto.




