OHIO, EE.UU.- La Corte Suprema de Ohio ha rechazado la apelación presentada por Mackenzie Shirilla, una decisión que mantiene vigente la condena por asesinato que cumple tras el accidente automovilístico ocurrido en 2022, donde murieron su novio, Dominic Russo, y su amigo Davion Flanagan.
Shirilla, de 21 años, fue sentenciada en 2023 a dos penas concurrentes de entre 15 años y cadena perpetua, luego de ser declarada culpable de asesinato, homicidio vehicular agravado y otros cargos relacionados con el accidente registrado en Strongsville, Ohio.
Actualmente, la joven cumple su condena en el Centro Penitenciario para Mujeres de Ohio, ubicado en Marysville, y podrá optar por la libertad condicional en octubre de 2037, cuando tenga 33 años.
Desde su condena, el equipo legal de Shirilla ha intentado revertir el fallo mediante diferentes recursos judiciales. Sus abogados presentaron apelaciones ante tribunales inferiores, pero todas fueron rechazadas antes de llegar al máximo tribunal estatal.
La defensa argumentó que una condición médica preexistente pudo haber provocado que Shirilla perdiera el conocimiento mientras conducía, lo que habría influido en el accidente. Sin embargo, tras revisar la solicitud, la Corte Suprema de Ohio decidió no aceptar la apelación, dejando sin cambios la sentencia impuesta por el tribunal que la declaró culpable.
En una orden firmada por la jueza presidenta Sharon Kennedy el 23 de junio de 2026, el tribunal indicó que “se niega a aceptar la jurisdicción de la apelación”, cerrando otra vía legal para la defensa de Shirilla.
La decisión representa un nuevo revés para la joven, cuyo equipo jurídico ya había intentado anteriormente que el caso fuera revisado por la máxima instancia judicial de Ohio. Según los fiscales, Shirilla tenía 17 años cuando ocurrió el accidente y habría estrellado intencionalmente su vehículo contra un muro de ladrillos en Strongsville a una velocidad cercana a los 160 kilómetros por hora, después de que su relación con Russo se deteriorara.
La fiscalía presentó como pruebas los datos del vehículo, que indicaban que el acelerador estaba completamente presionado y que los frenos no fueron activados durante los cinco segundos previos al impacto. También fueron utilizados mensajes de texto, videos y una supuesta amenaza previa en la que Shirilla habría mencionado la posibilidad de estrellar su automóvil con ella dentro.
Russo y Flanagan fallecieron casi instantáneamente tras el choque, mientras que Shirilla sobrevivió y fue trasladada a un hospital con múltiples lesiones. En conversaciones con su madre desde prisión, obtenidas previamente por la revista PEOPLE, Shirilla ha insistido en que no necesita rehabilitación y sostiene que ella también fue una víctima del accidente.




