Bogotá.- El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha dado un plazo de un mes a los grupos armados ilegales para que se sometan a la justicia, dejando claro que su administración no continuará con los procesos de negociación impulsados por el Gobierno saliente de Gustavo Petro.
“A esas personas que están al margen de la ley, un mensaje categórico: disponen de un mes para entrar en razón (…) y organizar su sometimiento al Estado de Derecho. En mi Gobierno no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin”, expresó De la Espriella al recibir la credencial que lo acredita como presidente electo.
Este jueves, el CNE entregó al ultraderechista Abelardo de la Espriella la credencial como presidente electo de Colombia, tras imponerse en la segunda vuelta de las elecciones celebradas el pasado domingo frente al candidato izquierdista Iván Cepeda.
Durante el acto, el mandatario electo reiteró su compromiso de fortalecer el Estado de Derecho y aseguró que las organizaciones criminales deberán responder ante las instituciones del país sin recibir beneficios extraordinarios.
Sus declaraciones fueron interpretadas como una señal de endurecimiento de la política de seguridad nacional, uno de los principales ejes de su campaña presidencial. La postura de De la Espriella contrasta con la estrategia de “paz total” impulsada por la administración de Gustavo Petro, que buscó abrir canales de diálogo con distintos grupos armados para reducir la violencia en varias regiones del país.
Analistas consideran que el nuevo Gobierno podría adoptar medidas más contundentes contra estructuras criminales y organizaciones insurgentes, apostando por la acción judicial y el fortalecimiento de las fuerzas de seguridad. La transición presidencial se desarrolla en medio de expectativas sobre el rumbo que tomará Colombia en materia de seguridad, justicia y lucha contra los grupos armados ilegales.



