NUEVA YORK.- Miles de personas llenaron este domingo las calles de Nueva York con los colores del arcoíris durante la tradicional Marcha del Orgullo, una de las manifestaciones más emblemáticas de la comunidad LGTBIQ+ a nivel mundial, que este año combinó la celebración con un firme mensaje de defensa de los derechos y la inclusión.
Bajo el lema «Para todos nosotros», la multitud recorrió las principales avenidas de la ciudad entre música, baile y expresiones de diversidad, en una edición que rindió homenaje al legado de la activista Marsha P. Johnson y recordó que la lucha por la igualdad debe incluir a todos los sectores de la comunidad, especialmente a las personas trans y no binarias.
La fecha coincide con el aniversario número 57 de los disturbios de Stonewall, ocurridos el 28 de junio de 1969, cuando miembros de la comunidad LGTBIQ+ enfrentaron una redada policial en el bar Stonewall Inn, en Greenwich Village, un hecho considerado el punto de partida del movimiento moderno por los derechos de esta población en Estados Unidos.
Desde entonces, la marcha se ha convertido en un símbolo de reivindicación y visibilidad. Este año reunió a unas 75,000 personas entre participantes y carrozas, mientras miles de espectadores se congregaron a lo largo del recorrido para respaldar la celebración con aplausos y banderas multicolores.
Entre los artistas invitados destacó la cantante y compositora chilena RUBIO, quien participó por primera vez en el desfile y expresó su satisfacción por formar parte del evento. La artista señaló que su propuesta musical promueve la libertad y la reflexión personal, valores que, afirmó, también representan la lucha de la comunidad LGTBIQ+.
Además del ambiente festivo, la movilización estuvo marcada por las críticas a varias medidas impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, entre ellas las relacionadas con la atención médica para jóvenes transgénero y las restricciones a iniciativas de diversidad e inclusión.
Los manifestantes también recordaron la polémica generada a principios de este año por el retiro de la bandera del Orgullo del Monumento Nacional Stonewall, decisión que posteriormente fue revertida tras las protestas de organizaciones y activistas.
La Marcha del Orgullo de Nueva York volvió así a consolidarse como una de las principales plataformas de visibilidad y defensa de los derechos de la comunidad LGTBIQ+, combinando el espíritu de celebración con el llamado a mantener viva la lucha por la igualdad y el respeto a la diversidad.




