Miami, Florida.- La Junta de Educación de Florida aprobó este martes una normativa que prohíbe a los estudiantes indocumentados matricularse en los 28 colegios universitarios estatales del estado. Esta medida afectará a aproximadamente 8.000 estudiantes sin estatus legal que se gradúan anualmente de las escuelas secundarias de Florida.
La nueva regulación obliga a los aspirantes a demostrar su ciudadanía estadounidense o su condición legal en el país para poder matricularse en estos colegios, que ofrecen carreras técnicas y licenciaturas de cuatro años. En contraste, las universidades públicas del estado cuentan con una oferta más amplia que incluye maestrías, doctorados y programas de investigación.
En la reunión virtual donde se adoptó esta decisión, organizaciones civiles denunciaron que sus objeciones fueron en gran medida desoídas. Además, una segunda regulación aprobada afectará con la misma prohibición los programas públicos de educación para adultos, incluidos los cursos de preparación para el examen de equivalencia de secundaria (GED) y las clases de inglés para hablantes de otros idiomas (ESOL).
Esta medida sigue a una decisión similar adoptada la semana pasada por la Junta de Gobernadores de Florida, que inició el proceso para aplicar el mismo requisito en las universidades públicas del estado. Actualmente, los estudiantes indocumentados pueden matricularse en las universidades públicas de Florida, pero no tienen acceso a ayuda financiera federal y enfrentan restricciones que se han endurecido en los últimos dos años.
La aprobación de estas normas provocó el rechazo de estudiantes y organizaciones proinmigrantes, quienes denunciaron que la medida cerrará el acceso a la educación superior para miles de jóvenes que crecieron en Florida. Según un análisis del Florida Policy Institute (FPI), esta decisión podría costarle al estado cerca de 15 millones de dólares anuales en ingresos.
La organización Florida Student Power aseguró este martes que decenas de estudiantes, residentes y empresarios participaron telefónicamente en la audiencia para expresar su oposición. Sin embargo, el período de comentarios públicos concluyó antes de que todos pudieran intervenir. Farah Al Jallad, organizadora de Justicia para Migrantes de Florida Student Power, afirmó que esta decisión «representa un claro desprecio por la voz de los floridanos y un abandono directo de nuestros valores democráticos».
Alexander V., estudiante de la Universidad Central de Florida (UCF) y beneficiario del programa DACA, aseguró que comenzar sus estudios en un colegio estatal fue la única opción que podía costear. La medida podría tener un impacto significativo en el acceso a la educación superior para los estudiantes indocumentados en Florida.




