Ginebra.- La Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), conocida también como los ‘lefebvrianos’, expresó su pesar por haber tenido que ordenar hoy a cuatro obispos sin la autorización del papa, y señaló que no se le ha dado oportunidad al superior general de explicar las razones detrás de este acto al pontífice.
En un comunicado emitido recientemente, la Fraternidad indicó que las circunstancias en torno a esta consagración han sido “excepcionales”. Asimismo, se refirió al hecho de que su superior general no pudo tener una reunión personal con el papa León XIV para exponerle filialmente las graves razones que hacían necesaria esta ceremonia.
“Sin embargo, la profunda alegría que inspiran estas consagraciones episcopales no puede verse empañada. Al garantizar los medios necesarios para preservar el legado sagrado de la Tradición, el don de estos cuatro nuevos obispos constituye una gracia inmensa para la propia fraternidad y para toda la iglesia,” indicó la sociedad sacerdotal.
En la localidad suiza de Econe fueron consagrados los franceses Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, el suizo Pascal Schreiber y el estadounidense Michael Goldade. Estos obispos podrían enfrentar excomuniones por este acto, tal como lo advirtió anteriormente la Santa Sede.
Esta sociedad fue fundada oficialmente en 1970 en Friburgo (Suiza) por el arzobispo francés Marcel Lefebvre. Se originó como una reacción a las reformas introducidas por el Concilio Vaticano II (1962-1965), que consideraban una ruptura con la tradición doctrinal y litúrgica de la Iglesia.
Entre los aspectos más controvertidos para los lefebvrianos estaba la celebración de la misa en lenguas vernáculas, la apertura al diálogo ecuménico o las posibilidades de mayor participación de los fieles. Estos cambios fueron percibidos como una amenaza a la tradición católica.




