Kabul.- Al menos 20 personas murieron, 80 resultaron heridas y más de 100 permanecen desaparecidas tras unas inundaciones repentinas provocadas por intensas lluvias que arrasaron el lunes la ciudad de Paroon y otras zonas de la provincia de Nuristán, en el este de Afganistán.
La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de Afganistán (ANDMA) indicó que las cifras son preliminares, mientras sus equipos continúan las labores de inspección y búsqueda en las áreas afectadas para determinar el alcance total de la tragedia.
El director de Información y Cultura de la provincia de Nuristán, Mawlawi Samiul Haq Haqbayan, informó que las riadas ocasionaron daños de gran magnitud en mercados, restaurantes y diversas edificaciones.
Fuertes precipitaciones también impactaron el lunes las provincias orientales de Nangarhar, Laghman, Kunar y Nuristán, donde las autoridades mantienen la vigilancia ante el riesgo de nuevas inundaciones.
Los equipos de emergencia trabajan para localizar a las personas desaparecidas y asistir a las comunidades afectadas, mientras se evalúan las pérdidas materiales.
Afganistán es uno de los países más expuestos a los efectos de las lluvias torrenciales debido a su accidentado relieve montañoso, la expansión de asentamientos en zonas de alto riesgo y el predominio de viviendas construidas con adobe.
A ello se suma la falta de un sistema eficaz de alerta temprana, un factor que ha contribuido a que las inundaciones estacionales provoquen con frecuencia numerosas víctimas y cuantiosos daños materiales en distintas regiones del país.




