Ginebra.- La Organización Mundial de la Salud (OMS) expresó este miércoles su preocupación por las nuevas políticas de vacunación infantil anunciadas por el Gobierno de Estados Unidos, al considerar que reducen las inmunizaciones recomendadas y se apartan de décadas de evidencia científica.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que las políticas de vacunación deben fundamentarse en evaluaciones rigurosas, independientes y transparentes de la mejor evidencia científica disponible, y no en criterios o influencias políticas.
Durante una rueda de prensa celebrada en Ginebra, el funcionario señaló que todos los padres desean proteger la salud de sus hijos y recordó que las vacunas continúan siendo una de las herramientas más eficaces para prevenir enfermedades infecciosas.
Tedros explicó que durante décadas la comunidad científica ha acumulado pruebas que permiten determinar el momento en que los niños son más vulnerables a determinadas enfermedades, cuándo las vacunas ofrecen la mayor protección, cuántas dosis son necesarias y cuáles pueden administrarse de manera simultánea con seguridad.
Asimismo, subrayó que esta evidencia es revisada de forma permanente conforme surgen nuevos datos científicos a nivel mundial y aseguró que las conclusiones actuales son claras. El director de la OMS insistió en que las vacunas, incluida la triple vírica (MMR), son seguras y recalcó que no existe evidencia científica que las relacione con el autismo.
También advirtió que retrasar la vacunación o espaciar las dosis recomendadas no aumenta la seguridad del proceso y, por el contrario, puede dejar a los menores expuestos a enfermedades prevenibles. Las declaraciones de Tedros se producen después de que el Gobierno estadounidense anunciara modificaciones en su política de inmunización infantil, una decisión que ha generado preocupación entre organismos internacionales y especialistas en salud pública.
La OMS reiteró que cualquier cambio en los programas de vacunación debe sustentarse exclusivamente en la mejor evidencia científica disponible.




