Londres.- Un incendio de gran magnitud registrado en Stourbridge, en la región inglesa de West Midlands, cerca de Birmingham, ha calcinado 19 viviendas y obligado a decenas de personas a abandonar sus hogares. Al menos 20 personas necesitaron atención hospitalaria por los efectos del humo y el intenso calor.
El fuego comenzó el jueves, durante la jornada más calurosa registrada en Reino Unido en lo que va de año, y se extendió rápidamente por una zona de vegetación extremadamente seca. Las llamas han afectado unas 500 acres, equivalentes a cerca de 200 hectáreas.
Entre los afectados figuran varios bomberos que trabajaban para contener el incendio. Cuatro de ellos tuvieron que ser trasladados a un hospital debido a golpes de calor provocados por las elevadas temperaturas y las difíciles condiciones en las que desarrollaban las labores de emergencia.
La emergencia de Stourbridge forma parte de una oleada de incendios forestales que afecta distintas zonas de Inglaterra y Gales. Las autoridades han advertido que las condiciones secas y las altas temperaturas mantienen elevado el riesgo de nuevos focos.
Durante las últimas horas se han registrado 37 incendios en diferentes puntos del país, mientras los servicios de emergencia afrontan una presión excepcional por la simultaneidad de varios siniestros. Las llamas también han provocado cortes de carreteras, interrupciones ferroviarias y evacuaciones preventivas.
En Stourbridge, decenas de bomberos han trabajado durante horas para impedir que el fuego avance hacia otras viviendas y zonas pobladas. Ante el incremento del riesgo de incendios, el Gobierno británico anunció restricciones temporales al uso y venta de barbacoas desechables, después de que estos dispositivos fueran relacionados con varios incendios registrados durante el verano.
La medida busca reducir las fuentes de ignición mientras persisten las condiciones de sequía y temperaturas extremas. Las autoridades han pedido a la población evitar cualquier actividad que pueda generar fuego en zonas de vegetación seca.
La situación ha puesto nuevamente bajo presión a los servicios de emergencia británicos, que han tenido que movilizar importantes recursos para responder a los incendios que afectan distintas regiones del país. El episodio de Stourbridge ocurre en un contexto de calor extremo que ha favorecido la rápida propagación de las llamas.
En Londres, la temperatura alcanzó 38,1 grados Celsius, mientras decenas de localidades superaron los 36 grados.




