Ciudad del Vaticano.- El papa León XIV expresó este domingo su cercanía a la población de la República Centroafricana (RCA) tras el derrumbe en una mina artesanal de oro en Zamboye, donde murieron un centenar de personas. Reclamó un compromiso para garantizar la seguridad y la legalidad en estos yacimientos.
Mañana se cumple el décimo aniversario del terremoto que afectó al centro de Italia entre Lazio, Umbría y Marcas. El papa reza por los difuntos y sus familias, así como por todas las comunidades involucradas. Que la fe y la solidaridad continúen sosteniendo la obra de reconstrucción.
El accidente ocurrió esta semana en el oeste del país, en la subprefectura de Nana-Mambere, cuando un deslizamiento de tierra sepultó la explotación minera artesanal. Las autoridades locales confirmaron que al menos cien personas murieron atrapadas bajo los escombros, en un suceso que calificaron de «previsible» debido a que los mineros excavan pozos profundos sin cumplir la normativa de seguridad.




