Buenos Aires.- La natalidad en Argentina ha caído a niveles históricos tras una década con descensos progresivos por distintos factores, entre ellos la inestabilidad económica y laboral profundizada por los recortes del Gobierno actual, según la ONU. El presidente argentino, Javier Milei, declaró esta semana que el aborto no es la causa de este fenómeno.
Milei expresó en el Council of the Americas, celebrado en Buenos Aires, que “esa pasión por asesinar niños en el vientre de la madre nos está costando en términos de crecimiento y materia previsional. También en capital humano”. Añadió: “Argentina no llega a la tasa de crecimiento de población y natalidad que permite la reposición”.
Efectivamente, la fecundidad disminuyó en este país suramericano a 1,2 hijos por mujer, muy por debajo del 2,1 necesario para que una población se mantenga estable a lo largo del tiempo. Esta caída progresiva desde 2014 ubicó la tasa en 8,9 nacimientos por cada mil habitantes en 2024.
No hay evidencias de que la caída en la natalidad responda a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), sancionada seis años después del comienzo de esta tendencia. Un estudio de la ONU indica que “la principal limitante para no avanzar con la maternidad o paternidad no es la falta de deseo, sino la ausencia de condiciones materiales básicas para concretar ese proyecto”.
La primera encuesta nacional de intenciones reproductivas fue desarrollada entre enero y febrero de 2026 por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) junto a la consultora Voices! y participaron 1.515 personas de entre 18 y 70 años de todas las regiones del país.
El estudio reveló que un 57 % de las personas de entre 18 y 45 años no ha tenido la cantidad de hijos e hijas que desearía tener si no existieran limitaciones. Entre las razones más expuestas para postergar, limitar o evitar la reproducción figuran no poder ofrecer a un hijo o hija bienestar económico (79%) o una vivienda digna (78 %), así como la falta de tiempo para los cuidados (74%).
Los datos corresponden a una sociedad con creciente pluriempleo y desempleo, que aumentó 2,1 puntos porcentuales desde que Milei llegó al Gobierno en diciembre de 2023, según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC).
Mariana Isasi, jefa de Oficina de UNFPA en Argentina, señaló: “Los resultados muestran una distancia entre los proyectos reproductivos y las condiciones reales para concretarlos”.
Luci Cavallero, socióloga, investigadora y referente del movimiento feminista Ni Una Menos, dijo a EFE que “las políticas de austeridad del Gobierno han generado un malestar extendido en la sociedad, una crisis de salud mental, y una imposibilidad de previsión y de expectativa con respecto al futuro”.
Cavallero agregó que el Gobierno “hace un relanzamiento de la acusación y la señalización del movimiento feminista como enemigo y como culpable del fracaso económico”.
Un estudio realizado en 2023 también por Voices! arroja que el deseo de no ser madres es mayor en las mujeres de nivel socioeconómico bajo (20%), seguido por las de nivel medio (14%) y las de clase alta (8%).
Lucía Cirmi Obón, becaria doctoral y docente especializada en economía feminista, aseguró a EFE que la afirmación de Milei “no tiene ningún sentido”, pero lo que sí es verdad es que los movimientos de mujeres dieron lugar a una mayor soberanía de la planificación familiar.
Uno de los principales factores que explican la baja de la natalidad es la caída del embarazo adolescente, “que es una buena noticia”, afirmó Cirmi Obón. La baja del embarazo adolescente, que también comenzó en 2014, responde a políticas públicas referidas a educación sexual integral, reparto de anticonceptivos gratuitos, legalización del aborto y especialmente al Plan Enia, implantado en 2007, que fue desmantelado por el Gobierno de Milei.




