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Miles de estudiantes regresaron a las aulas, mientras la ciudad amplía la educación infantil gratuita y establece nuevas reglas para el uso de inteligencia artificial, teléfonos y pantallas.
NUEVA YORK.– Las mochilas volvieron a los hombros de los estudiantes y los autobuses escolares retomaron sus recorridos este jueves, con el regreso a las aulas de los alumnos de las escuelas públicas de Nueva York para el inicio del año académico 2026-27.
El nuevo curso llega acompañado de importantes cambios impulsados por la administración del alcalde Zohran Mamdani, entre ellos el lanzamiento del programa 2-K, que comenzó con unas 2,000 plazas gratuitas para niños de dos años en distintos centros de la ciudad.
La iniciativa forma parte de la estrategia de la administración municipal para ampliar el acceso al cuidado infantil y la educación temprana.
CASI TRES FAMILIAS POR CADA PLAZA
La demanda por el nuevo programa fue elevada. La ciudad recibió alrededor de 5,700 solicitudes para las aproximadamente 2,000 plazas disponibles, lo que representa casi tres solicitantes por cada cupo.
El programa 2-K está previsto para crecer hasta 12,000 plazas el próximo año. Mamdani también ha planteado como meta que todas las familias que quieran acceder a una plaza puedan obtenerla antes de que concluya su primer mandato.
“Esta mañana ha traído un nuevo tipo de estrés a miles de familias jóvenes de toda la ciudad: el estrés de la emoción y los nuevos comienzos, no el estrés de preguntarse si podrán permitirse estar aquí”, afirmó Mamdani durante una rueda de prensa.
La gobernadora Kathy Hochul, quien ha trabajado junto a la ciudad en la expansión del programa, calificó el inicio de 2-K como un paso importante para ampliar el acceso al cuidado infantil.
FRENO A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL
El nuevo año escolar también comienza con cambios relacionados con la tecnología.
La ciudad estableció una moratoria de un año sobre el uso de inteligencia artificial generativa por parte de estudiantes desde 2-K hasta octavo grado, una medida que busca regular el impacto de estas herramientas dentro del sistema educativo.
A esto se suman nuevas recomendaciones y restricciones sobre el tiempo que los estudiantes pasan frente a pantallas.
Los alumnos de segundo grado y cursos inferiores tendrán restringido el uso individual de dispositivos con pantalla, mientras que para los estudiantes de tercero a quinto grado se recomienda un máximo de 30 minutos diarios y para los de sexto a octavo grado, hasta 45 minutos.
TELÉFONOS CELULARES BAJO CONTROL
Por segundo año consecutivo, los estudiantes de las escuelas públicas no podrán utilizar sus teléfonos celulares durante la jornada escolar, desde el primer timbre hasta el último.
Cada escuela tendrá la responsabilidad de establecer el método para recoger, guardar y devolver los dispositivos a los estudiantes.
PREOCUPA TRANSPORTE ESCOLAR
El transporte continúa siendo otro de los desafíos para el sistema educativo debido a la escasez de conductores de autobuses escolares.
El canciller de Educación, Kamar Samuels, aseguró que la ciudad trabaja para ofrecer alternativas, incluyendo tarjetas OMNY y servicios de transporte compartido, mientras continúa colaborando con las empresas de autobuses para incorporar nuevos conductores al sistema.
“Hemos estado trabajando para asegurarnos de que dispongan de tarjetas OMNY, servicios de transporte compartido y de que puedan llegar al colegio”, explicó Samuels.
El funcionario agregó que las autoridades mantienen conversaciones con las compañías de transporte para acelerar la aprobación de conductores y garantizar el traslado de los estudiantes.
LECTURA Y MATRÍCULA, OTROS RETOS
Samuels también indicó que el Departamento de Educación vigilará de cerca el descenso registrado en las calificaciones de lectura y la disminución de la matrícula escolar, dos asuntos que podrían marcar las decisiones del sistema durante el resto del año académico.
Mientras los estudiantes comienzan un nuevo ciclo, la administración municipal también anunció modificaciones destinadas a mejorar la manera en que las escuelas adquieren materiales y tecnología para los maestros.
Así, el curso 2026-27 inicia con una combinación de nuevos programas para las familias, mayores controles tecnológicos y desafíos pendientes en transporte, rendimiento académico y matrícula.




