Washington.- Un acuerdo potencial entre Cuba y Estados Unidos que busque abrir la vía a cambios políticos y económicos exigidos por Washington en la isla podría implicar concesiones de ambas partes, entre ellas decisiones que podrían no ser populares entre el exilio cubano, advirtieron analistas este martes.
En medio de la escalada en la presión de la Administración del presidente Donald Trump sobre La Habana, «habrá decisiones que probablemente tome» el Gobierno republicano «que no dejarán satisfechos a todos dentro de la comunidad cubanoestadounidense», dijo el politólogo José Cárdenas.
«Habrá que tomar decisiones difíciles y hacer concesiones para alcanzar el objetivo final: una transición estable y pacífica hacia algo mucho mejor», indicó el exadministrador adjunto interino para América Latina y el Caribe de la desmantelada Agencia de EE.UU. para el Desarrollo Internacional (USAID).
La experta en política exterior e inmigración Emily Mendrala coincidió en que un acuerdo entre Cuba y EE.UU. «podría implicar concesiones por ambas partes».
«EE.UU. lleva mucho tiempo exigiendo la liberación de los presos políticos, la reducción de la presencia de Rusia y China en la isla, ya sea en operaciones de inteligencia o en otros ámbitos, y la apertura de la economía cubana para que los ciudadanos puedan participar activamente en ella», enumeró Mendrala.
La exasesora principal sobre migración en la Casa Blanca del demócrata Joe Biden agregó que Washington podría flexibilizar las sanciones sobre Cuba y permitir que se reanude el flujo de petróleo cortado por Trump en enero pasado, lo cual ha agravado la crisis humanitaria en la isla.
En las últimas semanas, los dos países vecinos han establecido contactos a nivel diplomático, de inteligencia y militar que no han mostrado frutos, al menos de manera pública.
Ante la reciente acusación penal contra el expresidente Raúl Castro, de 95 años, las sanciones contra el mandatario cubano Miguel Díaz-Canel, miembros de la familia Castro y la amenaza de represalias contra inversores extranjeros en Cuba, La Habana ha recrudecido su retórica contra su histórico acérrimo enemigo.
A pesar de esta escalada, y aunque reconocen que la situación en la nación caribeña está llegando a su límite, ninguno de los expertos considera plausible una intervención estadounidense con tropas sobre el terreno.
«Creo que nos estamos acercando a un punto de inflexión en lo que respecta a Cuba», advirtió el investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos y Latinos de la American University Ricardo Torres.
El economista cubano insistió en que «los sistemas económicos centralizados no funcionan. Incluso aliados de Cuba, como China y Vietnam, abandonaron esos sistemas hace mucho tiempo», recordó.
«Considero que el pueblo cubano merece escuchar eso de su Gobierno: este sistema no funciona. Asimismo, a nivel político, necesitamos un sistema que permita la rendición de cuentas, donde el Gobierno debe responder ante su propio pueblo», precisó.


