Estados Unidos.-
La administración del Presidente Donald Trump ha manifestado su disposición a flexibilizar aspectos de su política migratoria en el marco de las negociaciones con los demócratas. El objetivo es destrabar la financiación del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que permanece parcialmente cerrado desde el 14 de febrero.
La Casa Blanca remitió el martes 17 de marzo una carta a las senadoras republicanas Susan Collins y Katie Britt. En el documento se detallan una serie de propuestas diseñadas para facilitar un acuerdo bipartidista en el Congreso.
El escrito, firmado por Tom Homan, el entonces zar fronterizo, indica que el gobierno de Trump está abierto a limitar ciertas acciones de control migratorio civil. Adicionalmente, se propone ampliar la supervisión del Congreso sobre los centros de detención y exigir que los agentes utilicen identificación visible.
Entre las medidas específicas planteadas, se incluye el incremento del uso de cámaras corporales por parte de los agentes migratorios. No obstante, se contemplan excepciones para operaciones encubiertas del DHS.
La administración reiteró haber trabajado “de buena fe” para alcanzar un consenso y urgió a los demócratas a avanzar en la aprobación de la financiación completa del departamento.
Esta comunicación presidencial llega después de que senadores demócratas presentaran su propia propuesta con modificaciones en la aplicación de las leyes migratorias, tras semanas de negociaciones infructuosas.
El financiamiento del DHS no consiguió la aprobación necesaria en la Cámara de Representantes, en un contexto de marcadas tensiones en torno a la política migratoria de la administración.
Las negociaciones adquirieron mayor urgencia a raíz de protestas en Minnesota. Estas manifestaciones surgieron tras la muerte de dos ciudadanos estadounidenses por disparos de agentes federales durante operativos migratorios, generando una demanda creciente por mayor control.
Los demócratas han insistido en una mayor fiscalización de las acciones de los agentes, incluyendo la prohibición de ocultar su identidad y la exigencia de órdenes judiciales para la realización de detenciones o registros.
El cierre parcial del DHS ya ha comenzado a generar afectaciones a los ciudadanos, con reportes de retrasos significativos en aeropuertos de Estados Unidos debido a la escasez de personal de seguridad.
John Thune, el líder de la mayoría republicana en el Senado, comentó que, si bien la propuesta “no cambió mucho”, sí reconoció la inclusión de concesiones relevantes por parte de la Casa Blanca.
Las negociaciones permanecen abiertas y, de concretarse un acuerdo entre republicanos y demócratas, se permitiría la reapertura total del DHS, restaurando sus operaciones completas.




