BAGDAD.- Al menos 20 integrantes de las milicias proiraníes Fuerzas de Movilización Popular (FMP) perdieron la vida y otros 32 resultaron heridos este miércoles tras una ofensiva aérea conjunta de Arabia Saudí y Estados Unidos contra varias de sus bases en Irak, según informó la propia organización.
En un comunicado difundido en sus canales oficiales, las FMP calificaron la operación como una «agresión conjunta» y señalaron que los bombardeos alcanzaron cuarteles en las provincias de Bagdad, Wasit, Nínive, Basora, Kirkuk, Kerbala y Diyala, donde también se registraron importantes daños en instalaciones, vehículos y equipos militares.
La organización advirtió que el balance de víctimas es preliminar y podría variar en las próximas horas, debido a que continúan las labores de búsqueda, verificación y evaluación de los daños ocasionados por los ataques.
Tras la ofensiva, el Gobierno de Irak convocó de urgencia a su Consejo de Seguridad Nacional para analizar la situación, aunque hasta el momento no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre los bombardeos.
La operación marca la primera participación directa de Arabia Saudí en la guerra entre Washington y Teherán, iniciada el pasado 28 de febrero, al unirse a Estados Unidos en una acción militar coordinada contra posiciones de las FMP.
De acuerdo con el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), los bombardeos fueron ejecutados como respuesta a más de 30 ataques con drones atribuidos a la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán contra fuerzas estadounidenses e infraestructuras energéticas saudíes durante las últimas 72 horas.
Las Fuerzas de Movilización Popular fueron creadas en 2014 para enfrentar el avance del grupo yihadista Estado Islámico (EI) y, aunque forman parte del aparato de seguridad del Estado iraquí bajo supervisión del primer ministro, mantienen estrechos vínculos con Irán.
En las últimas semanas, estas milicias han intensificado sus ataques contra intereses estadounidenses y, más recientemente, contra objetivos en Arabia Saudí, una escalada que derivó en la respuesta militar conjunta de Washington y Riad.




