NUEVA YORK.- El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, aseguró este lunes que no permitirá que las autoridades migratorias federales generen temor entre las comunidades inmigrantes durante la celebración del Mundial de Fútbol, después de que funcionarios de la Administración de Donald Trump anunciaran un reforzamiento sin precedentes de agentes migratorios en la ciudad.
La reacción del alcalde se produjo luego de que Tom Homan, conocido como el «zar de la frontera» de la Casa Blanca, afirmara que el Gobierno federal desplegará más agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que nunca antes en Nueva York.
Ante estas declaraciones, Mamdani defendió el papel de los inmigrantes en la vida económica, social y cultural de la ciudad, y afirmó que las autoridades locales continuarán respaldando a las comunidades migrantes frente a cualquier medida que considere intimidatoria.
El alcalde sostuvo que el fútbol es un deporte profundamente ligado a la inmigración y destacó que miles de inmigrantes participan como jugadores, entrenadores, trabajadores de los estadios y aficionados. También recordó que varios integrantes de la selección masculina de Estados Unidos nacieron fuera del país.
Nueva York y Nueva Jersey serán escenarios clave del Mundial de Fútbol que comenzará esta semana. El estadio MetLife albergará varios encuentros del torneo, incluida la final programada para el próximo 19 de julio.
Pese a la controversia generada por el anuncio, Homan aseguró recientemente que el principal objetivo del despliegue federal será garantizar la seguridad del evento deportivo y proteger a los asistentes, aunque reiteró que el Gobierno mantendrá su política de control migratorio.
El aumento de la presencia de agentes migratorios ocurre en medio de las tensiones entre la Administración Trump y las autoridades de Nueva York, uno de los principales territorios considerados santuario para inmigrantes en Estados Unidos.
Homan recordó que anteriormente había advertido a las autoridades estatales que el Gobierno federal incrementaría la presencia de agentes si continuaban aprobando medidas que limitaran la cooperación con las agencias migratorias.
La controversia refleja el creciente enfrentamiento entre Washington y varios gobiernos locales sobre la aplicación de las políticas migratorias, un tema que vuelve a ocupar un lugar central en el debate público mientras Estados Unidos se prepara para recibir uno de los mayores eventos deportivos del mundo.


