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PUERTO PLATA, RD. – Lo que debería ser una fuente de vida y un símbolo de la identidad regional se encuentra hoy bajo una amenaza crítica. A través de una denuncia pública difundida por Barrabás Noticias, se ha calificado de «preocupante y alarmante» el daño ecológico que está sufriendo el río Camú, víctima de una explotación indiscriminada que pone en peligro su existencia.
Según los informes recibidos, una empresa privada habría ingresado a la zona bajo el alegato inicial de extraer piedras destinadas a la construcción de gaviones. Sin embargo, los comunitarios denuncian que el verdadero objetivo era otro: la instalación de una grancera.
Actualmente, los equipos de dicha empresa operan a plena capacidad, realizando extracciones de materiales que, de acuerdo con los expertos ambientales de la zona, están empujando el ecosistema hacia el colapso. Lo más grave de la denuncia es la supuesta indiferencia de las autoridades de Puerto Plata, quienes, a pesar del ruido de las máquinas y el evidente deterioro del cauce, no han intervenido para frenar las operacione
La situación ha escalado más allá del desastre ambiental para convertirse en un problema de seguridad ciudadana. Comunitarios que han intentado alzar la voz para proteger el río aseguran estar siendo víctimas de intimidación.
Las denuncias incluyen amenazas de muerte contra aquellos que se oponen a la explotación. Estos actos no solo atentan contra el medio ambiente, sino que rompen con la paz y la tranquilidad de las familias que defienden su territorio y su sustento natural.
El río Camú no es solo un recurso hídrico; es parte vital del ecosistema y del futuro de las próximas generaciones. La falta de supervisión y la contaminación descontrolada están destruyendo un patrimonio que pertenece a todos los dominicanos.
«El silencio y la inacción también son formas de complicidad», advierte la denuncia, haciendo un llamado enérgico a las instituciones correspondientes para que hagan cumplir la ley ambiental de inmediato.
La comunidad espera que este grito de auxilio sea escuchado antes de que el daño al río Camú sea irreversible.


