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LA VEGA.– En un hito histórico para la agricultura nacional y el liderazgo femenino, la dominicana Altaír Rodríguez, al frente de la Finca Tierra Negra, ha sido seleccionada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) como una de las 100 heroínas a nivel mundial de los sistemas agroalimentarios y el desarrollo rural.
Este importante reconocimiento no solo resalta la viabilidad de producir alimentos protegiendo la naturaleza, sino que visibiliza el rol indispensable —y a menudo invisible— de la mujer en la producción alimentaria global. La distinción adquiere un significado especial al enmarcarse en la antesala del 2026, declarado como el Año Internacional de la Agricultora.
Un proceso de selección riguroso e internacional
La elección de Rodríguez posiciona a la República Dominicana en la vanguardia del desarrollo sostenible global. La FAO solicitó a sus países miembros el envío de candidaturas bajo estrictos criterios de selección, buscando un equilibrio geográfico y profesional.
- 609 nominaciones evaluadas en total.
- 131 países participantes.
- Solo 100 galardonadas en todo el mundo.
El hecho de que diversas naciones no obtuvieran representación subraya la magnitud y el mérito del logro alcanzado por Rodríguez y el impacto de su propuesta agrícola.
Abogada con maestrías en Derechos Humanos y Políticas de Desarrollo realizadas en España y Londres, Altaír Rodríguez decidió dar un giro radical a su carrera profesional en 2015. Impulsada por la búsqueda de vías efectivas para combatir las injusticias sociales, encontró en la tierra la respuesta que no hallaba en los despachos legales.
Desde hace una década se ha dedicado a la agricultura regenerativa y sintrópica, un modelo enfocado en imitar la dinámica natural de los bosques, erradicando el monocultivo y promoviendo la restauración biológica de los suelos.
«La agricultura sintrópica busca imitar al bosque: en lugar de tener un monocultivo, combinamos varios cultivos que contribuyen a la regeneración continua de la tierra», explica Rodríguez.
Además de su labor en el campo, ha extendido su visión a las zonas urbanas mediante la iniciativa Tierra Urbana, un proyecto diseñado para evitar que los desechos orgánicos del hogar terminen en vertederos, transformándolos en abono fértil para la tierra.
Un legado histórico y familiar de lucha democrática
La historia de la Finca Tierra Negra, ubicada en La Vega, está íntimamente ligada a la memoria histórica del país. Concebida originalmente en 1907, es el único remanente de la antigua Hacienda San Juan, propiedad de Don Juan Rodríguez García, destacado luchador antitrujillista.
Altaír proviene de una familia de profundo compromiso social y político, cuyos antepasados sacrificaron bienes, libertad y vidas en favor de la democracia dominicana:
- Padres: Hija de Porfirio Rodríguez y Helda Grullón.
- Hermanos: Hermana del exdiputado José Horacio Rodríguez; de Virginia Antares, excandidata presidencial por Opción Democrática; y de Gabriela Rodríguez, psicóloga especializada en la defensa de los derechos de la mujer y la democracia.
Desde 2015, Altaír junto a sus hermanas —bisnietas de Don Juan— se han propuesto revitalizar este espacio cargado de historia, honrando el legado familiar a través de la sostenibilidad.
Innovación agrícola en el corazón del Cibao
Ubicada en el principal valle agrícola del país, Finca Tierra Negra opera como un modelo agroforestal regenerativo. Su misión central es preservar y renovar el último bosque de cacao centenario del Valle del Cibao, demostrando que es posible implementar una agricultura rentable que, al mismo tiempo, cree bosques y mitigue el impacto ambiental.
Con este reconocimiento, República Dominicana no solo celebra el mérito de una de sus mujeres, sino que reafirma ante el mundo que la agricultura del futuro debe ser regenerativa, justa e incluyente.




