Anaheim.- Un tenso momento se registró la noche del martes en el Angel Stadium cuando el jardinero cubano Jorge Soler y el lanzador dominicano Reynaldo López protagonizaron un altercado que provocó el vaciado de las bancas, durante la victoria por 7-2 de los Bravos de Atlanta sobre los Angelinos de Los Ángeles.
El incidente ocurrió en el quinto inning, luego de que Soler reaccionara visiblemente molesto ante un lanzamiento alto y descontrolado de López. El bateador, quien ya había conectado un jonrón de dos carreras en su primer turno y recibido un pelotazo previamente, se encaró con el lanzador tras el pitcheo cercano a su cabeza. La situación escaló rápidamente cuando Soler corrió hacia la lomita e intercambió empujones con López, aunque sin golpes contundentes.
Ambos jugadores fueron expulsados tras el altercado, que se extendió hacia la línea de primera base con la intervención de jugadores y cuerpos técnicos de ambos equipos. Según explicó Soler tras el encuentro, una respuesta del lanzador luego del pitcheo fue lo que detonó su reacción.
“Le pregunté si todo estaba bien y la respuesta que me dio no me gustó. Por eso fui hacia él”, señaló el toletero de los Bravos.
Por su parte, López aseguró que no hubo intención de golpear al bateador y calificó lo ocurrido como un malentendido. “Es una lástima cómo se dieron las cosas. De mi parte nunca hubo intención”, afirmó el pitcher de los Angelinos.
El dirigente de los Bravos, Walt Weiss, intervino para contener la situación y posteriormente indicó que su intención fue evitar que el conflicto escalara, subrayando además que no considera que su lanzador actuara de forma deliberada.
Pese al incidente, el juego continuó sin mayores complicaciones y, según ambas partes, el episodio no debería tener repercusiones más allá del terreno de juego.





