Anciano de 75 años en Santo Domingo Pide Ayuda tras Décadas de Esfuerzo en el Comercio Informal

Date:

Santo Domingo.- Desde el municipio de Pedro Brand hasta la capital, el señor Alejandro Mejía Reyes, de 75 años, ha dedicado más de cuatro décadas al comercio informal, una labor que ahora lo impulsa a solicitar una pensión y un medio para asegurar su subsistencia sin exponerse a los peligros de la calle.

Cada día, Mejía Reyes emprende un viaje de 31.8 kilómetros desde su hogar en Pedro Brand hasta Santo Domingo en transporte público, con el propósito de vender vegetales y asegurar el sustento de su familia. Esta rutina, que ha mantenido por más de 45 años, representa un esfuerzo considerable debido a su avanzada edad.

“Yo trabajo vendiendo vegetales. Antes lo hacía a pie y después con un triciclo. Llevo más de 45 años en esto”, narra Mejía Reyes, quien confiesa que cada jornada se vuelve más extenuante. Su recorrido habitual lo lleva al Mercado Nuevo, donde adquiere los productos que luego revende en diversos puntos de la ciudad, contando en ocasiones con la ayuda de clientes habituales.

El septuagenario reconoce que las exigencias del trabajo han superado sus capacidades físicas. “Ya me siento destruido. Tengo 75 años y ya no puedo más”, afirma con resignación. Durante décadas, su único ingreso ha provenido de esta actividad, y aunque tiene hijos, estos también enfrentan sus propias responsabilidades económicas. “Tengo una hija que a veces me trae algo, pero los demás también tienen sus familias y sus gastos”, explica.

La vida de Mejía Reyes ha incluido desafíos significativos, como la pérdida de su vivienda en un incendio, la cual fue posteriormente reconstruida gracias a la asistencia del Gobierno. “La casa se quemó completamente, se volvió ceniza, pero gracias a Dios y a una ayuda del Gobierno me la hicieron de nuevo”, recuerda.

Su esposa, Marina Bautista, comparte la preocupación por la seguridad de su marido. “A mucha gente le preocupa verlo tan tarde en la calle. Ya lo han chocado como tres veces con ese triciclo y es muy peligroso para un hombre de 75 años“, comenta Bautista, evidenciando el temor familiar a un incidente grave si la situación persiste.

Frente al desgaste físico y los riesgos inherentes a su labor, Alejandro Mejía Reyes aspira a una vida más tranquila. Su principal deseo es obtener una pensión que le permita vivir con dignidad junto a su compañera, y adquirir un freezer para vender agua u otros productos desde la seguridad de su hogar.

“Lo que yo pido es una pensión para estar tranquilo con mi compañera y poner un freezer para vender agua o lo que aparezca”, expresa. Mientras esta ayuda se materializa, el señor Mejía Reyes continúa su jornada diaria, impulsado por la necesidad y la esperanza de ser escuchado.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Compartir Articulo:

spot_img

Popular

Más como esto
Relacionado

China envía 32 aeronaves de guerra cerca de Taiwán en dos meses y medio record

Taipéi.- Un total de 32 aeronaves militares chinas sobrevolaron...

Trump firma orden ejecutiva que afecta a empleados federales

Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó...

Profesor de FIU desarrolla método para convertir sargazo en alimento

Miami.- En medio de niveles récord de sargazo en...

Estados Unidos podría imponer nuevos aranceles a 60 economías por trabajo forzoso

París.- El representante comercial de Estados Unidos (USTR), Jamieson...