La Habana.- La inmensa mayoría de los más de nueve millones de habitantes de Cuba permanecen sin electricidad este lunes, un día después del apagón nacional que afectó al país el domingo por la noche. Este es el sexto apagón que ha sacudido a toda la isla en lo que va del año.
Cuba enfrenta una crisis energética desde mediados de 2024, debido tanto a factores internos como externos, pero la situación se ha agravado significativamente desde enero pasado con el bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos a la isla.
El Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se desconectó a las 22:43 hora local del domingo (2:43 GMT del lunes), según informó la Unión Eléctrica de Cuba (UNE). Inmediatamente, se iniciaron tareas para recuperar el servicio.
El proceso habitualmente comienza con la conexión de las dos plantas de generación eléctrica que utilizan gas y los motores de diésel y fueloil. Sin embargo, esta última opción, que representaba hasta un 40% del mix energético nacional, está casi paralizada debido al bloqueo estadounidense.
La UNE informó además que ya se han creado más de cien «islas» con energía por todo el país, principalmente para atender enclaves críticos. Se busca interconectar estas áreas entre sí, aumentar la producción eléctrica y llevar la corriente hasta las grandes centrales termoeléctricas para poder encenderlas y sincronizarlas con el SEN.
Este apagón nacional se produce apenas 24 horas después de que el sábado se desconectase el SEN en la mitad occidental del país, dejando a unos cuatro millones y medio de cubanos sin servicio eléctrico. En esa ocasión, el apagón masivo se debió a «un disparo simultáneo de las líneas de 220 kV de Matanzas a Cienfuegos y de Matanzas a Santa Clara». Las causas del apagón nacional aún no han sido explicadas.
La crisis energética cubana se debe a la escasa capacidad de producción eléctrica del país y a la presión estadounidense, que impide que Cuba importe crudo o derivados cuando necesita adquirir en el exterior alrededor de la mitad de sus necesidades energéticas.
La generación termoeléctrica, responsable del 40% del mix energético y dependiente en exclusiva del crudo nacional, está seriamente comprometida por averías y mantenimientos tras años de infrafinanciación de las centrales. Lo habitual es que más de la mitad de las unidades de generación no estén operativas a diario debido a averías o trabajos de mantenimiento.
Por su parte, el bloqueo petrolero ha paralizado la generación distribuida (generadores con diésel y fueloil importado), que estaba a cargo del 40% restante del mix. Esta fuente de energía ya presentaba problemas antes de 2026 por la falta de divisas del Gobierno cubano para importar combustibles.
El 20% restante del mix energético se obtiene de gas y fuentes renovables, principalmente solar, esta última con el apoyo chino. Expertos independientes consideran que el saneamiento completo del SEN precisaría entre 8,000 y 10,000 millones de dólares, cifras fuera de las posibilidades de Cuba, que se encuentra sumida en una grave crisis económica desde hace más de seis años.
La crisis energética ha paralizado casi totalmente la economía estatal, que se contrajo ya un 15% entre 2020 y 2025. Además, está atizando el descontento social, con caceroladas y quemas de contenedores de basura casi a diario en distintos puntos del país.




