Santo Domingo.- El arzobispo coadjutor de la Arquidiócesis de Santo Domingo, Carlos Tomás Morel Diplán, advirtió este viernes que el narcotráfico ofrece riqueza y poder a costa de sangre durante una misa conmemorativa del 38 aniversario de la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD).
Morel Diplán llamó a la sociedad a enfrentar este fenómeno con firmeza, destacando que el narcotráfico causa dolor, muerte y sufrimiento, pero también riquezas para aquellos que se enriquecen con el tráfico de drogas.
El arzobispo reconoció la complejidad del trabajo de la DNCD al combatir un problema que ha causado graves daños en República Dominicana y otros países. Pidió oraciones por los agentes y miembros de la institución, subrayando que la lucha contra el narcotráfico requiere no solo recursos operativos y estrategias de seguridad, sino también valores éticos y espirituales para prevenir la involucración en actividades ilícitas.
Asimismo, afirmó que las redes del narcotráfico suelen aprovecharse de jóvenes vulnerables ofreciéndoles falsas promesas de riqueza y poder. “La droga se ha convertido en un negocio de enriquecimiento que daña a los más jóvenes”, expresó.
El sacerdote exhortó a los miembros del organismo antinarcótico a mantener su vocación de servicio, recordando que cuando se pierde el compromiso con el bien común, prevalecen únicamente intereses económicos y personales. “No se está en una institución buscando resaltar. Cuando se pierde el sentido de servicio deja de importar la familia, la sociedad y hasta que muera gente”, indicó.


