LA PAZ.-
Las persistentes protestas y bloqueos en Bolivia, impulsadas por grupos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien lleva poco más de seis meses en el Gobierno, están provocando una severa asfixia económica en diversos sectores. Este martes, comerciantes informales y transportistas se manifestaron por separado en La Paz para demandar «soluciones» urgentes a la crisis que les impide trabajar con normalidad.
Con consignas como «Queremos trabajar», «soluciones para La Paz» y «por culpa del bloqueo estamos en las calles», decenas de pequeños comerciantes marcharon por el centro histórico de La Paz, la sede del Gobierno y el Legislativo, portando banderas blancas y de Bolivia. Entre los movilizados se encontraban varias mujeres aimaras, quienes transitaron por las calles aledañas a la Plaza Murillo, epicentro del poder político, resguardada por agentes antidisturbios, aunque sin intentar ingresar a ella.
Las ciudades de La Paz y la vecina El Alto son el foco principal de las manifestaciones callejeras y bloqueos carreteros. Estos son impulsados por sectores campesinos aimaras, la Central Obrera Boliviana (COB) y seguidores del expresidente Evo Morales (2006-2019), quienes de manera conjunta exigen la dimisión del mandatario Paz.
Algunas de las movilizaciones registradas la semana pasada degeneraron en disturbios y saqueos, afectando incluso a pequeños quioscos callejeros en el centro de la ciudad, lo que ha resultado en una irregularidad constante en el trabajo de estos sectores. Miriam Hernández, una dirigente de los gremialistas o comerciantes, declaró a los medios que «varios negocios han cerrado», tanto por las movilizaciones directas como por el desabastecimiento y el encarecimiento de alimentos, consecuencias directas de los bloqueos. «Ya estamos cansados, la gente humilde está cansada», enfatizó Hernández.
En esta misma jornada, sindicatos de transportistas en La Paz también realizaron bloqueos callejeros, esta vez por la recurrente falta de combustibles que afecta al país. La escasez, explicaron, se debe a los cortes de vías que impiden el traslado del carburante hasta las distribuidoras. Algunos sindicatos de choferes han amenazado con unirse a las protestas por la renuncia del presidente Paz si no se agilizan las compensaciones por los daños sufridos en sus vehículos a causa de la gasolina en mal estado vendida a principios de año.
Otro departamento seriamente afectado por los bloqueos de carreteras es Cochabamba (centro), donde un grupo de lecheros se vio forzado a llevar su producto directamente a la ciudad homónima para venderlo en plazas, al no poder distribuirlo a otras regiones. Jhasmani Medrano, representante del sector, explicó el lunes que la leche es perecedera y «sí o sí tiene que venderse en el día». Medrano añadió que los bloqueos «están golpeando» fuertemente al sector, que además sufre por más de 300 camiones con alimento para el ganado varados en una carretera.
Los bloqueos, que comenzaron hace 21 días en La Paz, se han extendido a las regiones de Oruro, Cochabamba, Potosí, Santa Cruz y Chuquisaca. La situación es crítica en La Paz, El Alto y Oruro, donde se reporta una grave escasez de insumos médicos, incluyendo oxígeno medicinal. Además, miles de vehículos permanecen varados desde hace más de tres semanas en rutas nacionales e internacionales, afectando incluso los caminos que conducen a los puertos de Chile y Perú.


