Los Ángeles, California.- La reconocida estrella del pop Britney Spears se ha mantenido fuera del ojo público, recluyéndose en su residencia de Los Ángeles, después de que se informara sobre un reciente arresto por parte de la Patrulla de Caminos de California a principios de este mes.
Según información difundida por el medio especializado TMZ, fuentes cercanas a la cantante estarían ejerciendo presión para que Spears acceda a recibir tratamiento médico. El arresto, ocurrido a inicios de marzo, se originó por la sospecha de las autoridades de que la artista conducía bajo los efectos del alcohol. Aunque fue trasladada a un hospital para realizarle pruebas, los resultados de estas nunca se hicieron públicos.
Actualmente, la cantante se estaría refugiando en su hogar. Además, su cuenta de Instagram, plataforma que utilizaba frecuentemente para compartir videos y expresar aspectos de su vida personal, ha sido desactivada.
A pesar de las circunstancias, Cade Hudson, mánager de Spears, ha declarado a TMZ su compromiso de trabajar para el regreso exitoso de la cantante, asegurando que su enfoque está en tomar las decisiones correctas.
Este incidente no es el primero en el que Britney Spears se ve involucrada con las autoridades mientras conduce. En 2008, fue detenida en la misma ciudad por un incidente de atropello y fuga, confirmándose que manejaba sin una licencia válida. En aquella ocasión, la artista debió pagar multas y asistir a asesoramiento para obtener la libertad condicional.
La posibilidad de que Spears ingrese a un centro de ayuda tampoco sería una novedad en su vida pública. A lo largo de los años, ha sido foco mediático por sus estancias en estas instituciones, a menudo relacionadas con crisis personales, especialmente durante el periodo (2008-2021) en que estuvo bajo una tutela legal.


