California.- La misión Artemis II ha concluido este viernes con el exitoso amerizaje de la cápsula Orión en el océano Pacífico, frente a las costas de San Diego, en California. Este evento marca un hito trascendental, al ser el regreso de astronautas a las cercanías de la Luna por primera vez en más de 50 años.
Tras un viaje de aproximadamente diez días, la nave reingresó a la atmósfera terrestre a velocidades cercanas a los 40.000 kilómetros por hora, soportando temperaturas extremas antes de desplegar su sistema de paracaídas para descender de forma controlada.
La NASA calificó el descenso de «un descenso perfecto» y había informado con anticipación que buzos serían los primeros en acercarse a Orión. Su objetivo era evaluar el aire y el agua alrededor de la nave, garantizando la seguridad para la salida de la tripulación, compuesta por Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen.
La agencia espacial reportó inicialmente que los astronautas se encontraban en «excelente forma» en su evaluación a distancia. La recuperación de la tripulación, a cargo de las fuerzas armadas estadounidenses y personal de la NASA, se estimó que tomaría entre 30 y 45 minutos.
«Felicidades. Artemis II, misión cumplida», celebró el administrador de la NASA, Jared Isaacman, a través de la plataforma X.
A diferencia de un aterrizaje en tierra firme, la cápsula realizó un amerizaje, es decir, una caída controlada en el mar. La zona prevista para esta maniobra abarcó un amplio perímetro en el Pacífico, generalmente entre 80 y 110 kilómetros de la costa californiana, donde equipos de la Armada de Estados Unidos aguardaban para recuperar a la tripulación.
El amerizaje es una maniobra clave en este tipo de misiones espaciales, ya que permite un descenso más seguro mediante el uso de paracaídas y facilita el rescate inmediato de los astronautas por equipos especializados.
La misión Artemis II se posiciona como trascendental dentro del Programa Artemis de la NASA, que busca establecer una presencia sostenida en la Luna y preparar futuras misiones tripuladas hacia Marte.
Con este exitoso regreso al mar, la misión sienta las bases para el próximo gran objetivo: llevar nuevamente humanos a la superficie lunar.


