Santiago de Chile.- El Gobierno chileno anunció este lunes un decreto de emergencia preventiva en respuesta a un nuevo sistema frontal climático que afectará las regiones de Arica y Parinacota y Coquimbo, al norte del país. Se espera una serie de copiosas lluvias hasta el próximo domingo.
El presidente de Chile, José Antonio Kast, encabezó un comité de emergencia en el Palacio de La Moneda (sede de Gobierno), tras el cual señaló que se ha solicitado «la coordinación eventual con las Fuerzas Armadas», considerando que esas regiones mantienen estados de excepción vigentes desde el temporal anterior ocurrido semanas atrás.
«Estamos anticipando los trámites administrativos y de coordinación con diferentes instancias al momento de que se produzca una emergencia», aseguró el ministro del Interior, Claudio Alvarado, sobre la medida. El secretario de Estado argumentó que «los tiempos de respuesta son importantes, y es necesario tener una reacción pronta y oportuna ante las afectaciones que se puedan producir, tanto a las personas como en la infraestructura».
Asimismo, anticiparon la posibilidad de reinstalar mesas técnicas para realizar un seguimiento permanente de la evolución del sistema meteorológico y de sus eventuales consecuencias. Chile se ha visto afectado por un temporal que inició el 14 de julio, que ha ido fluctuando en su intensidad y que ha abarcado a diez de las 16 regiones del país, recorriendo intermitentemente entre el norte y el sur, con un total de 15 fallecidos entre todos los eventos asociados.
El último balance del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) contabilizó 2.476 damnificados a nivel nacional, 30 viviendas destruidas, 988 con daño mayor y 5.871 con daño menor. «El fenómeno se presentará con precipitaciones de montos importantes, vientos, nevadas y tormentas eléctricas», explicó la directora del Senapred, Alicia Cebrián.
En ese sentido, afirmó que «no estamos escatimando medidas en poder prevenir y anticiparnos ante la ocurrencia de este sistema frontal en zonas donde normalmente no están preparadas para recibir este tipo de evento que se va a caracterizar». El Ejecutivo notificó que se encuentran trabajando en la preparación de albergues, el monitoreo de quebradas mediante sistemas remotos y presenciales, y la disposición de maquinaria para responder ante eventuales problemas de conectividad, que ya ha afectado al país austral.
Las autoridades chilenas no descartan una eventual suspensión de clases en las zonas que pudieran resultar afectadas, medida que fue tomada en otras regiones que se vieron afectadas en su momento. Según expertos, como la consultora Colliers, la estimación hasta la fecha de las pérdidas materiales y de infraestructura, especialmente la pública que ha sufrido el mayor impacto, se estima en cerca de 1.000 millones de dólares.
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) proyectó que las lluvias se extenderán por los próximos tres meses por sobre los indicadores normales de precipitaciones, además de una presencia del fenómeno El Niño activo hasta el otoño austral de 2027. Las autoridades han señalado que el sistema frontal que golpeó al país entre el 14 y 21 de julio fue uno de los «más significativos registrados en las últimas décadas».




