PEKÍN.- El gobierno de China anunció este martes que proporcionará asistencia humanitaria de emergencia a varias naciones de Oriente Medio, incluyendo Irán, Jordania, Líbano e Irak. Esta medida busca aliviar la “difícil situación humanitaria” que enfrentan las poblaciones locales, en el contexto del conflicto que ha afectado a la región durante más de dos semanas.
El portavoz diplomático Lin Jian comunicó la decisión en una conferencia de prensa, aunque no ofreció más detalles sobre la naturaleza o el alcance exacto de la ayuda. Lin Jian enfatizó el compromiso de China con la estabilidad, declarando que el país “seguirá haciendo todo tipo de esfuerzos para promover la paz y detener la guerra (…) y evitar una mayor expansión de la crisis humanitaria”.
La capital china, Pekín, mantiene una estrecha relación con Irán y ha instado públicamente a Estados Unidos e Israel a cesar su campaña militar contra la república islámica, iniciada el 28 de febrero. No obstante, China también ha criticado las represalias de Teherán contra las monarquías árabes del Golfo que albergan bases estadounidenses.
China, un importante importador de petróleo del Golfo, ha buscado activamente mediar en el conflicto. En este marco, su emisario especial para Oriente Medio, Zhai Jun, urgió a una desescalada durante una reciente reunión con el canciller saudí. Por su parte, el ministro de Exteriores chino, Wang Yi, declaró que la guerra “nunca debería haber ocurrido” y solicitó un cese inmediato de los combates.
Este anuncio desde Pekín se produce después de que el país asiático “tomara nota” de las aclaraciones de Estados Unidos sobre el posible aplazamiento de la visita del entonces presidente Donald Trump a Pekín, programada inicialmente entre el 31 de marzo y el 2 de abril. El gobernante estadounidense había solicitado posponer su viaje, donde se reuniría con su homólogo Xi Jinping, debido a la tensión en Oriente Medio.
Trump también instó a China y a otras naciones asiáticas a enviar buques militares para asegurar la reapertura del Estrecho de Ormuz. Esta vía marítima, crucial para el comercio global, transporta aproximadamente el 20 % de la producción mundial de petróleo y gas, y fue bloqueada de facto por Irán en respuesta a la ofensiva israelo-estadounidense.


