Santo Domingo.- Muchas ondas tropicales se forman en el Desierto del Sahara, debido a la combinación de aire cálido de la zona seca con la humedad del área seca. Esta combinación provoca viento fuerte que termina llegando al océano Atlántico por la parte este del Archipiélago de Cabo Verde, en África.
Estas ondas necesitan encontrar calor suficiente en el océano para poder desarrollarse y convertirse en ciclones tropicales. El calor es el principal combustible que requieren estos sistemas para poder alcanzar otras categorías. Desde Cabo Verde, dichos sistemas inician un largo recorrido de unos 12 mil 500 kilómetros para llegar a la zona del Caribe.




