DALLAS, Texas.- El exjugador de la NFL Keith Gray fue condenado por un jurado federal en Dallas, Texas, por orquestar un esquema de fraude médico que ascendió a $328 millones de dólares. El veredicto, emitido el pasado viernes, lo enfrenta a una posible pena de hasta 10 años de prisión.
Según el Departamento de Justicia, Gray fue el artífice de un plan para facturar a Medicare por ‘pruebas genéticas innecesarias diseñadas para evaluar el riesgo de diversas enfermedades y afecciones cardiovasculares’.
Propietario de dos laboratorios clínicos, Axis Professional Labs LLC (Axis) y Kingdom Health Laboratory LLC (Kingdom), Gray ofrecía y pagaba sobornos a vendedores a cambio de muestras de ADN de beneficiarios de Medicare.
El esquema implicaba que los vendedores subcontrataran a otras empresas para contactar a beneficiarios de Medicare a través de telemarketing. El objetivo era obtener la identidad de los médicos de atención primaria de los beneficiarios y luego presionarlos para que aprobaran órdenes de pruebas genéticas para pacientes que supuestamente ya habían sido ‘calificados’.
Para ocultar los pagos ilícitos, Gray los declaró como contratos y facturas de asesorías de marketing, e intentó camuflarlos como contratos de ‘software’ y préstamos inexistentes.
Las pruebas presentadas durante el juicio incluyeron mensajes de texto entre Gray y su cómplice, en los que se jactaban de las elevadas sumas que estaban recibiendo. En total, el exjugador y su socio pagaron aproximadamente $54 millones de dólares en sobornos.
Además del esquema de estafa, Gray fue acusado de lavado de activos. El Departamento de Justicia detalló que blanqueó capitales mediante la adquisición de vehículos de lujo, incluyendo una SUV Mercedes-Benz valorada en más de $154,000 y una Dodge Ram de más de $142,000.
En total, Gray fue condenado por nueve cargos: conspiración para defraudar a los Estados Unidos y para pagar y recibir sobornos de atención médica, cinco cargos por violar el Estatuto Anti-Soborno y tres cargos de lavado de dinero. Gray está a la espera de sentencia y se enfrenta a una pena máxima de 10 años por cada cargo.
Pese a su breve paso por la NFL, Gray nunca disputó un partido oficial de temporada regular. Fue firmado por los Carolina Panthers en 2009 como agente libre no reclutado y posteriormente por los Indianapolis Colts para su equipo de práctica ese mismo año.


