Perú.- El Congreso de Perú ha elegido a José María Balcázar como el nuevo presidente del país, quien asumirá el cargo hasta el próximo 28 de julio. La decisión se produce en un escenario de profunda inestabilidad política que ha llevado a Perú a tener ocho presidentes en los últimos diez años. Balcázar deberá entregar el poder al candidato ganador de las elecciones generales que se celebrarán en menos de dos meses.
La elección de Balcázar, exmagistrado y actual congresista por Lambayeque, se concretó en una segunda y decisiva votación, donde se impuso a la candidata María del Carmen Alva, de Acción Popular, con 64 votos frente a 46. Los otros dos aspirantes, Edgar Reymundo, del Bloque Democrático, y Héctor Acuña, de Honor y Democracia, fueron eliminados en la primera ronda. Su victoria en el hemiciclo, celebrada este miércoles, sorprendió a la mayoría de observadores, que daban a Alva como favorita.
El nombramiento de José María Balcázar como presidente se da tras la destitución de José Jerí, a quien el Congreso apartó del cargo el pasado martes mediante una moción de censura, debido a los escándalos que salpicaron su gestión. Jerí había asumido previamente la presidencia tras la vacancia de Dina Boluarte, quien también fue separada del cargo por el Congreso en medio de acusaciones de corrupción. En este complejo esquema de sucesiones, Balcázar, al ser elegido presidente del Congreso, asumirá la dirección del Ejecutivo.
La trayectoria de José María Balcázar Zelada, de 83 años, no está exenta de controversias. Fue vocal supremo del Poder Judicial y ha sido objeto de investigaciones por presunto tráfico de influencias. Su historial incluye una expulsión del Colegio de Abogados de Lambayeque por supuesta apropiación de fondos. Además, enfrenta una denuncia constitucional por un presunto intercambio de favores con la exfiscal de la nación, Patricia Benavides, acusación que sugiere un arreglo de votos parlamentarios a cambio del archivo de sus procesos penales en Lambayeque.
Los medios peruanos lo vinculan estrechamente con Vladimir Cerrón, fundador del partido Perú Libre, quien ha sido condenado por corrupción y actualmente se encuentra prófugo de la justicia. Esta cercanía lo posiciona como un representante de la izquierda peruana con inclinaciones socialmente conservadoras. Pese a ser un político poco conocido hasta ahora, se le recuerda por su oposición a la ley contra el matrimonio infantil en Perú y por polémicos comentarios de la época, como el citado por el diario El Comercio: “En el Código Civil, de 14 para arriba no hay ningún impedimento. Todos tienen relaciones sexuales. La ley lo autoriza. En otros países es de 13 para arriba, siempre que no haya violación. Todo el mundo tiene relaciones. Profesores con alumnas, maestras con alumnos, entre alumnos también”.
El nuevo jefe de Estado asumirá el reto de garantizar la estabilidad institucional del país de cara a las próximas elecciones y de contener el auge de la delincuencia, que se ha convertido en una de las principales preocupaciones de los ciudadanos peruanos. Sin embargo, su elección ya ha generado comentarios negativos entre quienes la interpretan como una nueva maniobra de unos congresistas que, según las encuestas, enfrentan un amplio rechazo popular.
La censura parlamentaria a Jerí fue la culminación de una serie de escándalos que lo acompañaron desde que el 10 de octubre de 2025 accedió al cargo, sucediendo a Dina Boluarte. Entre los casos más destacados de su gestión se encuentra el denominado “chifagate”, un escándalo por reuniones extraoficiales con empresarios chinos, y la posterior revelación de que mujeres que lo visitaron en Palacio fueron contratadas por el Estado. A pesar de que Jerí defendió dichas contrataciones, sus explicaciones no lograron persuadir a los legisladores.
Con la vista puesta en la primera vuelta electoral del próximo 12 de abril, los peruanos deberán elegir un nuevo presidente y un nuevo Congreso. Sin embargo, el panorama electoral es complejo: según el último sondeo publicado por Ipsos el 13 de febrero, el candidato que lideraba las preferencias, el conservador Rafael López Aliaga, apenas reunía un 12% de los apoyos. La baja popularidad de los políticos y la fragmentación del voto hacen improbable que la carrera presidencial se resuelva en la primera vuelta, proyectando una segunda vuelta en junio para definir el futuro político de Perú. No obstante, y dados los antecedentes recientes, la posibilidad de nuevas sorpresas para Balcázar y el país no puede descartarse.




