Ginebra.- Un convoy equipado para prevenir la transmisión del virus del ébola durante los entierros ha sido enviado por la Cruz Roja a la localidad congoleña de Bunia, epicentro de un brote que ya cuenta con 378 casos confirmados y 63 muertos, informó este jueves el organismo humanitario.
Un segundo contingente desde Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo (RDC), llegará a Bunia durante la semana en curso, según agregó la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR).
El primer envío, con el que se pueden realizar aproximadamente 300 entierros seguros y respetuosos con las tradiciones locales, fue transportado por vía aérea desde Dubai (Emiratos Árabes) hasta Entebbe (Uganda), para luego viajar por carretera hasta Bunia en una travesía que puede prolongarse durante siete días.
Muchos de los contagios del actual brote se produjeron en funerales, ya que el virus sigue siendo altamente contagioso en cadáveres y el contacto directo con ellos durante las exequias tradicionales es uno de los principales vectores de transmisión.
Los envíos, parte de una operación de emergencia para la cual FICR destina 2,4 millones de euros, proporcionarán el material necesario para que los trabajadores de Cruz Roja puedan seguir realizando entierros seguros, «una de las herramientas más importantes para contener la propagación del ébola», subrayó la federación.
Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el actual brote de la variante Bundibugyo de ébola, para la que no hay tratamientos ni vacunas específicas por ahora, ha afectado a 363 personas en RDC, donde 62 han fallecido, y a otros 15 en Uganda, con una muerte.


