LA HABANA.-
El Gobierno de Cuba anunció este viernes el cese total e inmediato de las actividades de su embajada en Quito, luego de que el Ejecutivo de Ecuador tomara la decisión de expulsar del país a todo el personal diplomático, consular y administrativo de la isla.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba (Minrex) comunicó a través de un comunicado que esta medida es una respuesta a lo que calificó como una acción “arbitraria”, “injustificada” y “hostil”, adoptada por las autoridades ecuatorianas.
A partir de las 10:00 de la mañana de este viernes, el inmueble que albergaba la representación diplomática cubana en Quito dejó oficialmente de operar como sede de la embajada.
Según el comunicado oficial, el Gobierno cubano optó por prescindir del edificio utilizado como sede de la embajada y retirar inmediatamente todos los atributos y símbolos que identificaban a su misión diplomática.
La Cancillería cubana lamentó la imposibilidad de mantener una representación diplomática en Ecuador y criticó la determinación adoptada por el Gobierno ecuatoriano.
De acuerdo con La Habana, esta acción menoscaba el espíritu de respeto y cooperación que, históricamente, ha caracterizado las relaciones bilaterales entre ambas naciones.
La decisión de Cuba se produce después de que el Gobierno ecuatoriano, liderado por el presidente Daniel Noboa, anunciara la expulsión de todo el personal diplomático cubano acreditado en el país andino.
Entre los funcionarios afectados se encuentra el embajador de Cuba en Ecuador, Basilio Gutiérrez, quien deberá abandonar el país junto al resto de los miembros de la misión diplomática.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Ecuador informó que los diplomáticos fueron declarados persona non grata y se les concedió un plazo de 48 horas para salir del territorio ecuatoriano.
Como parte de esta medida recíproca, el Ejecutivo ecuatoriano dispuso también el retorno del embajador de Ecuador en La Habana, José María Borja, quien ocupaba el cargo desde 2021.
El Gobierno cubano rechazó la decisión en los términos más enérgicos y reiteró su consideración de la expulsión como una acción injustificada que deteriora las relaciones diplomáticas entre ambos países.
Esta situación marca un nuevo episodio de tensión diplomática entre Quito y La Habana, cuyas relaciones han experimentado momentos de fricción en los últimos años.


