WASHINGTON.-
El Departamento de Justicia ha concretado la incorporación de 82 nuevos jueces federales de inmigración con el objetivo de acelerar las resoluciones de los expedientes de deportaciones en Estados Unidos, según informaron fuentes de la institución.
Este grupo, que incluye a 77 magistrados permanentes y cinco temporales, representa la promoción más numerosa en la historia del departamento, de acuerdo con declaraciones de funcionarios citados por CBS News.
Estas contrataciones se producen en un contexto en el que la administración del presidente Donald Trump había removido a decenas de jueces de inmigración durante el último año, lo que redujo el número total de estos funcionarios de más de 700 al inicio de su mandato a menos de 600 a comienzos de este año.
El Departamento de Justicia también precisó que ha proyectado la suma de 153 jueces permanentes para el año fiscal 2026, que se inicia en octubre de 2025, como parte de sus esfuerzos de expansión.
Los jueces de inmigración, que operan bajo el poder ejecutivo, tienen la facultad de decidir sobre la permanencia o expulsión de ciudadanos extranjeros. La mayoría de los seleccionados, según datos biográficos oficiales, ejercieron previamente como fiscales, miembros de las fuerzas armadas o abogados del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
Durante la actual gestión, el Departamento de Justicia ha emitido órdenes que restringen las condiciones para otorgar asilos políticos, beneficios humanitarios o libertades bajo fianza a extranjeros bajo custodia del ICE. Además, el gobierno federal ha utilizado el término «jueces de deportación» en convocatorias laborales recientes.
El fiscal general interino, Todd Blanche, defendió las incorporaciones, vinculándolas con las políticas fronterizas de la Casa Blanca y afirmando el compromiso de restablecer un cuerpo de jueces de inmigración dedicado a restaurar el estado de derecho en el sistema de inmigración del país.
Blanche declaró: «Esto solo ha sido posible gracias al liderazgo decisivo del presidente Trump y a su compromiso con la seguridad de nuestras fronteras».
Por su parte, Greg Chen, director sénior de relaciones gubernamentales de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración, criticó el enfoque de estas designaciones y el contenido de los anuncios de empleo.
Chen manifestó que los nuevos jueces están siendo impulsados a «actuar como instrumentos de aplicación de la ley, no como jueces imparciales». Añadió que «no son justos ni independientes como esperamos, sino que están completamente controlados por un presidente que los ha despojado de poder y los está utilizando para ejecutar su campaña de deportaciones masivas».


