ROMA.– El derrumbe de un puente sobre el río Trigno, ubicado en la carretera estatal 16 a la altura de Montenero di Bisaccia, en la región de Molise, ha intensificado este jueves la grave situación de movilidad que afecta al centro y sur de Italia. El incidente se produce en medio de un intenso temporal que ha provocado inundaciones y nevadas significativas.
La infraestructura, que sirve de conexión vital entre las regiones de Molise y Abruzzo a lo largo de la costa adriática, había sido clausurada preventivamente el pasado miércoles tras el aumento del caudal del río Trigno, que posteriormente se desbordó.
Afortunadamente, el colapso no ha resultado en víctimas ni heridos, pero ha interrupmido por completo el tránsito vehicular entre ambas regiones. Adicionalmente, el tráfico ferroviario también se ha visto impactado por las severas condiciones climáticas que prevalecen en la zona.
El Cuerpo Nacional de Bomberos ha desplegado equipos de rescate desde las primeras horas del día, incluyendo unidades terrestres, anfibias y el helicóptero Drago, con la misión de verificar que no hubiera vehículos en el puente al momento del incidente, según confirmaron a través de su cuenta oficial en X.
El temporal, activo desde el miércoles, ha generado inundaciones y nevadas que superan el metro y medio de altura. Esta situación ha obligado a la evacuación de cientos de personas y ha dejado a varios municipios incomunicados, de acuerdo con los reportes de Protección Civil.
Desde la medianoche del 31 de marzo, los bomberos han llevado a cabo más de 800 intervenciones de emergencia en Abruzzo, Molise y Puglia, regiones que se mantienen en alerta roja por segundo día consecutivo.
La costa de Molise enfrenta una de las coyunturas más críticas, con al menos 150 personas evacuadas en las localidades de Termoli y Campomarino, a consecuencia del desbordamiento de ríos y torrentes.
En la región de Abruzzo, se han registrado 337 intervenciones vinculadas a fenómenos de viento, nieve y lluvia. Por su parte, en Puglia se contabilizaron 276 actuaciones de emergencia, concentradas principalmente en las provincias de Foggia y Bari. En Foggia, los equipos de rescate utilizaron embarcaciones neumáticas para auxiliar a residentes atrapados en viviendas y vehículos, tras la crecida del río Cervaro. Ante la magnitud de los daños, el presidente de la provincia de Foggia ha solicitado la declaración de estado de calamidad.
Un total de 627 efectivos y 209 vehículos del Cuerpo Nacional de Bomberos continúan desplegados en las tres regiones más afectadas. Asimismo, Protección Civil mantiene una alerta naranja en otras áreas del sur del país, como Basilicata y Calabria, y una alerta amarilla en Sicilia y gran parte del centro de Italia, incluyendo las regiones de Lacio y Umbría.




