Nueva Jersey.- Las autoridades federales desmantelaron el viernes una sofisticada red dedicada al fraude migratorio en el estado de Nueva Jersey, confirmando la detención de los involucrados. Los individuos operaban engañando a personas interesadas en regularizar su situación migratoria en Estados Unidos.
La investigación reveló un elaborado esquema donde los implicados se hacían pasar por jueces de inmigración, abogados y oficiales de la ley. La red operaba bajo el nombre de un despacho inexistente y captaba a sus víctimas a través de la red social Facebook, ofreciendo servicios legales y cobrando tarifas que oscilaban entre cientos y miles de dólares por trámites que nunca se realizaban legalmente.
El modus operandi de los acusados incluía la organización de audiencias falsas por videollamada. Para dotar de credibilidad a estos engaños, los estafadores utilizaban togas de jueces y uniformes de agencias federales como el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) o la Patrulla Fronteriza (CBP). Asimismo, empleaban fondos virtuales que imitaban salas de justicia u oficinas gubernamentales, completados con banderas y sellos oficiales de Estados Unidos.
En un caso particular, una víctima creyó que su estatus migratorio había sido regularizado gracias a los impostores, pero terminó recibiendo una orden de deportación real al faltar a su verdadera audiencia judicial. Esta orden fue posteriormente revertida tras confirmarse el fraude.
Cuando las víctimas empezaban a sospechar o intentaban contactar a abogados reales, los criminales respondían con mensajes agresivos, amenazándolas con la deportación y exigiéndoles pagos adicionales. Hasta la fecha, se han identificado transacciones fraudulentas por un monto superior a los $100,000 dólares.
Los sospechosos fueron arrestados en Nueva Jersey y posteriormente procesados en la Corte Federal de Brooklyn. Enfrentan cargos graves por conspiración para cometer fraude electrónico, lavado de dinero y suplantación de funcionarios de Estados Unidos.
Los implicados han sido identificados como Marlyn Yulitza Salazar Pineda, de 24 años; Daniela Alejandra Sanchez Ramirez, de 25 años; Jhoan Sebastian Sanchez Ramirez, de 29 años; y Alexandra Patricia Sanchez Ramirez, de 38 años. Los tres últimos son hermanos y fueron detenidos en el Aeropuerto de Newark mientras intentaban huir a Colombia con boletos de ida.
El caso está siendo tramitado en el Tribunal Federal de Brooklyn, bajo la supervisión de la jueza Peggy Cross-Goldenberg. La fiscalía, representada por el fiscal federal adjunto Jimmy Simmons, ha solicitado que los acusados permanezcan bajo custodia, citando un alto riesgo de fuga. Los falsificadores han recibido la orden de permanecer tras las rejas.
Las autoridades han emitido una alerta a la comunidad, enfatizando la importancia de verificar la legitimidad de cualquier representante legal migratorio para evitar ser víctimas de este tipo de fraudes.


