Santo Domingo.- El Ministerio Público, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y otras agencias del Estado ejecutaron la denominada Operación LGTCA, logrando desmantelar una compleja estructura criminal enfocada en la recepción, acopio y redistribución de estupefacientes procedentes de Sudamérica.
Según el órgano persecutor, la base operativa de esta red delictiva operaba en el litoral este del país, con un radio de acción centrado específicamente en las zonas turísticas comprendidas entre la desembocadura del río Chavón y Bayahíbe. Estas intervenciones se desarrollaron de manera focalizada en puntos estratégicos de las provincias de La Romana, La Altagracia y Puerto Plata.
El Ministerio Público señala que, desde puntos de esas demarcaciones costeras, la organización gestionaba la logística necesaria para el manejo de la droga que ingresaba al territorio nacional. Manifestó que la organización criminal poseía la capacidad logística para movilizar múltiples cargamentos transnacionales cada año, tras señalar que la misma funcionaba como un puente operativo para facilitar a otras redes internacionales el envío posterior de la mercancía ilícita hacia Puerto Rico mediante el uso de lanchas rápidas.
Para llevar a cabo esta ofensiva contra el crimen organizado, la operación fue coordinada de manera directa por la Dirección General de Persecución y la Procuraduría Especializada contra el Tráfico Ilícito de Drogas Narcóticas. El despliegue, además, contó con la participación activa de 18 fiscales y más de 300 agentes operativos pertenecientes a la DNCD y agencias aliadas.
Como parte de la ejecución judicial, las autoridades llevaron a cabo un total de 14 allanamientos simultáneos en diversas propiedades y residencias vinculadas a los cabecillas de la red.




