Santo Domingo.-
En el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, especialistas destacan la importancia de la detección temprana del Trastorno del Espectro Autista (TEA), una condición neurobiológica cuyas señales pueden manifestarse desde el primer año de vida, influyendo significativamente en la calidad de vida de los menores.
La doctora Evelyn Lora, neuróloga, explicó que aunque el autismo suele manifestarse tempranamente, a menudo pasa desapercibido en sus fases iniciales. La situación de la pandemia, con sus periodos de encierro y la consecuente exposición prolongada a pantallas, contribuyó a que muchos niños mostrasen síntomas más evidentes, facilitando su identificación por parte de los padres.
Entre las principales señales de alerta que deben observar los padres se incluyen la dificultad para establecer contacto visual, problemas para responder cuando son llamados por su nombre, la limitación para socializar con otros niños, sensibilidad al ruido o movimientos repetitivos como el aleteo de manos. La Dra. Lora enfatiza que el diagnóstico del TEA se basa en la observación clínica y la evaluación del desarrollo del niño, no en pruebas de laboratorio.
La detección a tiempo es crucial. La neuróloga Lora subrayó la necesidad de una comunicación abierta y efectiva entre padres y pediatras para identificar cualquier señal de alerta. “Los padres deben expresar sus preocupaciones sobre cómo sus hijos juegan, aprenden, hablan o interactúan. El pediatra debe escuchar y actuar oportunamente”, indicó.
Aunque el TEA afecta a todas las razas y condiciones sociales, se ha observado una mayor prevalencia en niños que en niñas. Datos de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades revelan que uno de cada 59 niños presenta esta condición. Asimismo, factores gestacionales como la diabetes, el consumo de alcohol o tabaco durante el embarazo, y la edad de los padres, podrían estar asociados al trastorno.
El tratamiento del TEA se centra en terapias especializadas, que incluyen terapia del habla, conductual, social y ocupacional. Cuanto antes se inicie la intervención, mayores serán las posibilidades de desarrollo y mejora en la calidad de vida del niño afectado.
Sin embargo, el abordaje del autismo conlleva una significativa carga económica en República Dominicana. Una evaluación médica inicial puede ascender a 30,000 pesos, mientras que las consultas con especialistas varían entre 2,000 y 3,000 pesos por sesión. Las evaluaciones psicológicas pueden costar entre 5,000 y 10,000 pesos, y la educación en centros privados especializados oscila entre 3,000 y 5,000 pesos mensuales. A estas cifras se suma la dificultad de acceso, manifestada en largas listas de espera en muchos centros.
La especialista también advirtió sobre el impacto negativo del uso excesivo de dispositivos electrónicos en niños pequeños. “No es recomendable que un niño de dos años tenga acceso a un teléfono inteligente. La falta de interacción social en muchos contenidos limita su aprendizaje”, explicó. Por ello, la Dra. Lora enfatizó la relevancia de que los niños jueguen al aire libre y socialicen con otros, ya que el aprendizaje infantil se produce fundamentalmente por imitación y contacto humano.




