Tirana.- Un total de dieciocho personas fueron detenidas este sábado tras los disturbios registrados el viernes en el centro de Tirana, la capital de Albania. Una protesta de la oposición derivó en violentos enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, según informó la policía albanesa.
Adicionalmente a los detenidos, se iniciaron investigaciones criminales contra otras 28 personas. Los altercados comenzaron cuando algunos manifestantes lanzaron material pirotécnico, cócteles molotov, objetos contundentes y se resistieron a los agentes.
Durante el operativo, la policía reportó la incautación de 25 cócteles molotov sin detonar, además de otros objetos ilegales utilizados en los incidentes.
Los choques se iniciaron frente a la Oficina del primer ministro y se extendieron a las inmediaciones del Parlamento. En estas áreas, la policía estableció un cordón de seguridad y empleó gases lacrimógenos y cañones de agua para dispersar a la multitud.
La movilización, que congregó a varios miles de personas, fue convocada por el conservador Partido Democrático (PD), bajo el liderazgo del ex primer ministro Sali Berisha. Este último criticó duramente al Gobierno socialista de Edi Rama, acusándolo de corrupción.
Tras el discurso de Berisha, un grupo reducido de manifestantes arrojó fuegos artificiales y cócteles molotov contra la policía.
La oposición sostiene que las protestas son una respuesta a la corrupción del Gobierno y su presunta injerencia política en la justicia. Por su parte, el Ejecutivo de Edi Rama rechaza estas acusaciones y acusa a sus rivales conservadores de polarizar y generar tensión en la sociedad.
«Prender fuego a las instituciones no es política, es vandalismo. Atacar a la Policía del Estado no es valentía, es un delito», declaró este sábado la ministra del Interior, Albania Kociu, en referencia a los disturbios.


