Santo Domingo.- El director del Centro de Operaciones de Emergencias (COE), Juan Manuel Méndez, sugirió este Jueves Santo que el actual Operativo “Conciencia por la Vida 2026” podría ser el último bajo su liderazgo, lo que marcaría el eventual fin de una gestión de más de dos décadas al frente del organismo responsable de coordinar la respuesta ante emergencias en República Dominicana.
“Si Dios lo permite, y así espero que el señor presidente lo entienda, este debe ser ya mi último operativo al frente del Centro de Operaciones de Emergencias porque son 21 años”, declaró el funcionario.
Méndez indicó que su posible retiro responde a una fase natural de su vida, con el propósito de dedicar más tiempo a su familia. “Y no es que estamos cansados, pero sí, como dijo Hostos, no es fácil aguantar todos estos años sin disfrutar de una playa. Hay que disfrutarla en familia”, añadió, refiriéndose al peso de una labor caracterizada por la presión constante y la responsabilidad vital.
Más allá de sus afirmaciones personales, Méndez dirige actualmente uno de los despliegues más extensos implementados en República Dominicana durante la Semana Santa. El Operativo “Conciencia por la Vida 2026” moviliza a más de 51,000 hombres y mujeres de unas 22 instituciones del Estado, incluyendo la Policía Nacional, la Defensa Civil y la Cruz Roja.
El director del COE explicó que este despliegue busca acompañar a la ciudadanía durante el asueto, período en el que se estima que entre seis y siete millones de personas se movilizan a nivel nacional.
“Nosotros como centro de operaciones estamos para acompañarte en cada trayecto. No es prohibir que la gente salga, es que lo haga con conciencia”, afirmó Méndez, enfatizando que el enfoque del operativo es preventivo, no restrictivo.
El sistema comprende miles de puestos de socorro estratégicamente distribuidos, unidades de respuesta rápida, ambulancias, motocicletas, talleres móviles, embarcaciones y helicópteros, todos coordinados desde un centro de despacho unificado que facilita el seguimiento en tiempo real de cada incidente.
Durante su intervención, Méndez subrayó que el verdadero desafío no reside en la logística, sino en la conducta de los ciudadanos. Destacó que muchas de las tragedias registradas en Semana Santa son evitables, especialmente las vinculadas al consumo de alcohol y la imprudencia al volante.
“El problema no es que usted sea religioso o no; el problema es el imprudente que provoca el accidente”, sostuvo, reiterando el llamado a acatar las normas de tránsito y evitar prácticas de riesgo como transportar personas en la parte trasera de camionetas o camiones.
El funcionario también recordó que estas regulaciones, aunque no son nuevas, se refuerzan durante el asueto debido al aumento del flujo vehicular. “Un frenazo o un choque en esas condiciones puede ser fatal”, advirtió.
Asimismo, resaltó la importancia del papel de los medios de comunicación en la concienciación ciudadana, señalando que, a lo largo de los años, se ha logrado una reducción progresiva en algunos indicadores gracias a las campañas preventivas.
Con más de 21 años al frente del COE, Méndez se refirió abiertamente al impacto emocional que conlleva dirigir operativos de esta magnitud, particularmente al confrontar tragedias humanas que, en muchos casos, pudieron prevenirse.
“Cuando un ser humano pierde la capacidad de asombro o de sentir empatía ante el dolor, no debe estar en una institución como esta”, expresó con firmeza.
El director relató que, a pesar de su experiencia, cada incidente lo afecta profundamente. “Cada vez que veo víctimas fatales por situaciones que se pudieron prevenir, eso me retumba en la cabeza”, confesó.
En este sentido, enfatizó que la labor del COE no es solo técnica, sino también humana, al tener que acompañar a familias en momentos de dolor y gestionar situaciones críticas en tiempo real.
Méndez reiteró que el objetivo primordial del Operativo “Conciencia por la Vida” es preservar vidas, en un contexto donde la movilidad masiva incrementa los riesgos.
El funcionario aconsejó a las familias planificar sus desplazamientos, evitar viajes innecesarios, especialmente con niños pequeños, y abstenerse de consumir alcohol si van a conducir o participar en actividades acuáticas.
También enfatizó la necesidad de respetar los horarios establecidos para el uso de balnearios y seguir las directrices de los organismos de socorro, quienes estarán desplegados en playas, ríos y carreteras.
“Si no es necesario salir, quédese en casa. Y si sale, hágalo con responsabilidad”, insistió.
Mientras lidera este operativo de gran envergadura, las declaraciones de Méndez abren la posibilidad de una eventual transición en la dirección del COE, una institución clave en la gestión de emergencias en la República Dominicana.
Su posible partida señalaría el fin de una era caracterizada por la consolidación de protocolos de respuesta, la articulación interinstitucional y el fortalecimiento de la cultura de prevención en el país.
No obstante, el propio Méndez dejó claro que, por ahora, su prioridad es completar con éxito el operativo en curso. “Nosotros estamos aquí para servir, y mientras estemos, vamos a seguir trabajando con la misma entrega”, afirmó.




